viernes, 17 de noviembre de 2017

EL CRISTO SALVAJE - 1 - Introducción


La  propuesta suena simple:  se trata de invocar sin muchos preámbulos a ese ser que hemos dado en llamar el Cristo Salvaje, es decir el que no se aviene ni se puede encuadrar en marcos confesionales, dogmáticos, ni aún en los principales documentos que atestiguan su existencia: los Evangélios, tanto apócrifos como canónicos. Los pocos preámbulos consistirían en  dejar de lado aunque sea de modo temporal, las nociones previas,  ya fueren  las pautas religiosas adquiridas, en especial  cristiana, católica o evangélica o  la eventual elección de posturas agnósticas, ateas  o de otros credos y simplemente convocarlo.

Por razones  geográficas, culturales y congénitas,  el Cristo Salvaje se encuentra en nuestro interior.   Cada respuesta, cada diálogo, cada vínculo con él, es intransferible y único y se resuelve no ya en un marco teórico, sino en el silencio de la relación íntima. Del mismo modo el resultado de esta comunicación tendrá tantas variantes como personas existan. Esto excluye cualquier forma de organización en torno a esta expresión de Jesús; cualquier iglesia en la forma en que se presente. La prédica jesuánica se formuló como una postura general que sólo tenía sentido en la vida de cada persona, sin que necesitara recurrir a ninguna organización como mediadora.

Esta  exposición  no debiera ser otra cosa que una somera  guía para  el mencionado encuentro. Sin embargo, los texto,  llevan cerca de un año en proyectos frustrados. Luego de varias reflexiones, concluí que deberían  iniciarse describiendo  el apelativo de salvaje en relación con otras formas religiosas. Esto permitiría entender algunos puntos necesarios para motivar y concretar el encuentro  citado.


1)     El elemento salvaje en otras cosmovisiones.

Las otras dos grandes religiones monoteístas, no presentan un “fundador salvaje”.[1] Esto ocurre porque en el momento de su fundación no ocurrió un evento conflictivo de la talla que tuvo el cristianismo, en el cual un grupo de poder se empeñó en hacer desaparecer todo vestigio de lo que fuera la religión original.

Tanto  en el Judaísmo como en el Islamismo se dan las siguientes características:
-        Existen dimensiones esotéricas debidamente definidas: en términos muy generales, la Kábbalah y el Tassawwuf. Para seguir las mismas se requiere, según las reglas de juego de los monoteísmos occidentales, que se practiquen en forma estricta los rituales exotéricos. [2]
-        Existen barreras permeables entre ambas dimensiones:  exotérica y   esotérica. Hay sincronicidad, comunicación, correspondencia entre una y otra.
En el cristianismo eclesial, ya sea católico o protestante, no hay una dimensión esotérica. El dogma es inflexible y no admite otra actividad dentro de los límites de la iglesia. Se advierte con facilidad la ausencia  en el mundo cristiano de un fenómeno equivalente a la Kábbalah o el Tassawwuf. La Masonería, los Templarios y otros movimientos pudieron haber cumplido ese papel, pero en este momento el área esotérica se halla completamente divorciada de la Iglesia. [3]
Los cristianos iniciáticos o “El Piojo en la Peluca”

El Piojo en la Peluca es el nombre de un cuento del escritor marplatense Armando Chulak. No he podido conseguir su versión original, de modo que realizaré una síntesis del mismo:
Un piojo se instaló en una peluca estilo italiano, creyendo que se trataba de una jugosa cabeza. Con el paso de los días, el insecto procuró extraer alimento de aquella blanda superficie, pero lo único que lograba “era aspirar de vez en cuando una liviana pelusa con lejano sabor a cordero”. Otros piojos le advirtieron que corría el riesgo de morir de inanición, pero el parásito seguía empeñado en permanecer. Afirmaba que aquella cabeza  tenía nutrientes desconocidos y él, con paciencia se haría con ellos. El desenlace fue el de esperar: el piojo enfermó de hambre, murió   y cuando cepillaron el postizo, su cadáver fue arrojado junto con el polvo.

Del mismo modo, el cristiano que procura seguir una vía iniciática y que se une a la Iglesia católica, por más que pugne no encontrará ningún alimento válido. La estructura eclesial está armada para evitar cualquier expresión de esoterismo. Esto es particularmente grave, debido a que el esoterismo es el núcleo, la materia viva de un proceso religioso. La Iglesia por supuesto no es un proceso, sino una férrea institución que hace ya mucho tiempo ha confundido la inmutabilidad con la inmovilidad. Una especie de cadáver fosilizado, de quien los fieles esperan inútilmente una señal de vida.

Así y todo, es válido que el cristiano iniciático participe en la Iglesia, pero es desde sus filas de donde debiera llegar una crítica valiente y decidida, ya que él es quien tiene la capacidad para modificar esas estructuras heladas. Es quien, propiamente hablando, lleva en sí mismo el germen más profundo y vivo de la esencia religiosa.  

Este marco de inmovilidad, rigidez y muerte es el que permite el surgimiento del  Cristo Salvaje El mismo  se presenta con toda la fuerza para corregir el curso de una acción devastadora: la dominación romana sobre Galilea. La misma se sigue desarrollando en la dimensión mítica de una historia que no ha concluido. La Pax Romana sobre la nueva Galilea: se le permite expresarse, pero se la controla y de un modo u otro se desautoriza y aniquila toda voz que surja de la misma y que suene a herejía.

El Cristo Salvaje continúa   su lucha contra “El Dios del Mundo de la Ira”. En el momento de su vida como hombre, y como resultado de dicha guerra  en la que nunca se tomaron las armas convencionales, él sufrió un proceso de Fragmentación y ataque directo, lo que se tradujo en su prendimiento y posterior condena. Como respuesta, Jesús produjo una Desfragmentación y una Impregnación en lo que sería la descendencia humana en esa parte del mundo por los siglos venideros.

En los presentes artículos sobre el Cristo Salvaje explicaré estos procesos de carácter mítico. Baste ahora decir que la impregnación se refiere a un salpicado genético, a una presencia en el psiquismo de aquellos que nacerían en el occidente. De este modo  todos los que de un modo u otro registramos esa descendencia podemos identificar al Cristo salvaje porque es una imagen que llevamos dentro con  características de arquetipo.

-        Los que disponemos de esta condición, deberíamos, aunque fuera una vez en nuestras existencias, enfrentarnos a esta entidad sin el lastre confesional y bíblico que siempre la ha acompañado. De allí puede surgir el amor, la adhesión intensa, el rechazo, la indiferencia o incluso el odio.
                  


 GOCHO VERSOLARI






[1] Lo que no significa que el Islamismo y el Judaísmo carezcan de problemas. Dicho de otro modo: sus estructuras exotéricas permiten y de algún modo protegen el desarrollo iniciático, pero con el paso de los siglos hay problemas en lo que llamo la Movilidad Tradicional, es decir la transformación necesaria para que se mantenga viva. Este proceso, común a todas las religiones y tradiciones del  planeta, se complica en el caso de los monoteísmos, los que tienden a la rigidez ya sea dogmática o ritual.
[2] En mi opinión no es absolutamente imprescindible, o al menos no es necesario que el buscador adhiera a un credo confesional. Basta con que adopte una cosmovisión coherente con las características de su búsqueda, tanto de los objetivos de la misma como de las características personales marcadas por detalles vocativos. En Oriente   el marco exotérico rara vez muestra características confesionales y las tradiciones expuestas en las diferentes corrientes religiosas tienen una movilidad y una visibilidad que permite acceder a las mismas sin tantos requisitos.  
[3] Es significativa la relación de la organización “El Yunque” de origen mexicano, ahora trasladada a España, responsable de varios homicidios políticos en ese país y vocera del papado, aunque no admitida oficialmente. En estos días es conocida por una de sus ramas más externas: “Hazteoír” que combate la homosexualidad, el aborto y mantiene posiciones extremas y totalmente  funcionales a Roma. Sin embargo, “El Yunque” no forma parte oficialmente de la Iglesia. Al parecer cuando se ingresa a cierta instancia de la organización, se requiere de un juramento y un ritual que supuestamente está tomado de los inquisidores. Además del mismo, el aspirante debe cometer algunos delitos como prueba de fidelidad a la organización: atacar una clínica en la que se practiquen abortos o atentar contra representantes de la homosexualidad. En el momento en que el Papa exigió que se explicite y se someta a la iglesia dicho ritual, la organización se negó, por lo que se la mantiene fuera de la estructura eclesial, a pesar de que se la sigue usando para llevar adelante el aspecto más agresivo de las políticas de Roma en cuanto a temas pastorales. Esta es una demostración del odio de las jerarquías eclesiales al secreto provenga de donde provenga. El ejemplo es el de una organización a la que se podría tildar de contrainiciática y que revista de algún modo en las filas de la iglesia, pero cualquier desarrollo de tipo esotérico genuino es combatido de raíz, con lo que se ha generado en el curso de los siglos este cristianismo pueril; esta religiosidad como área opuesta a una auténtica espiritualidad. 

miércoles, 15 de noviembre de 2017

Nunca Niegues los Silencios de los Pájaros

A Bird May Love a Fish by JessiBeans

Los pájaros, 
se desdoblan lentos
en otros pájaros de colores más subidos
y vuelan rampantes
como obuses, 
como faros
hasta atravesarte las costillas
y antes que abras la boca para gritar
 habrán entrado a tu corazón
y desde ahora
al desnudarte, 
tu piel tersa mostrará el escorzo de las plumas
y el sueño de un ala 
mientras te retuerces en los brazos del amor
(y a eso de las doce te escaparás descalza
luego de haber olvidado tus zapatos
en la casa pequeña del atardecer). 

Nunca niegues los silencios de los pájaros. Tú misma
eres una masa caliente, palpitante
que día a día vuela entre los buitres sin alas
de la tarde. 

GOCHO VERSOLARI

Dragones




Se deslizan dragones por el cielo:
pequeños como ácaros
y a la vez enormes como cosmos
y vuelan azules,
 prometiendo
que cuando terminen de pasar
surgirá un nuevo cielo:
flamante, 
terso
como las nalgas de un recién nacido. 

En tanto los dragones 
amasan panes negros
para que los hombres construyan edificios
con cadáveres en los cimientos.

En tanto los dragones
se detienen en las ventanas de la noche
a ver tu sueño descalzo, agudo, lento
tenderse como una masa caliente
sobre sus sexos. 

En la mañana un dragón recién nacido
caerá en la taza de tu desayuno. Cuando lo bebas
correrás desnuda por los campos,
copularás los árboles,
la entretela del día 
y una maraca de arroz que tu abuela olvidara
sobre la hornalla yerta,
al final de la fiesta,
cuando una melancolía repentina
se adueña de los peces,
 de las aguas del lago
y de tu sexo. 

GOCHO VERSOLARI

viernes, 3 de noviembre de 2017

Estallarás desnuda





Desnuda
atravesarás el puente
que los pájaros tendieran sobre el alba.

Después estallarás en la llanura
que se tiende en las cercanías de la casa. 
Después
serás un soplo 
del soplo de mi sangre;
después
pronunciarás palabras sueltas
que con el paso de los siglos
trasmutarán en frases,
en párrafos,
en puentes
sobre los que regresarás desnuda
para estallar en las llanuras de mi muerte.

GOCHO VERSOLARI

lunes, 30 de octubre de 2017

Tu Danza




...y tu figura danza
a través de las sombras
 a través de las luces
a través de este instante.

 Con los ojos cerrados
mueves tus pies desnudos  
(la muerte
reproduce tu danza debajo de la tierra).

Tu baile llega hasta el  lejano océano,
donde los marineros otearán el alba 
como  enormes pájaros 
inmóviles;
silentes.

El peregrino  que marcha  desde siempre,
murmurando canciones, 
dispersando desiertos,
bailará contigo en la forja del cielo.

Tu danza
es una invocación, es una puerta;
 un puente que une los ocasos,
un pájaro que ha tomado 
la forma de tus pies
y que   traza en el cielo de otoño
los caminos que unirán esos reinos dispersos
a la altura de tu cuarta costilla. 

Descalza
bailas, descubres el cielo,
conjuras los planes de la arena;

tus pies blancos
terminan destrozando jornada tras jornada
 el halo tornasol
de mi agonía.

GOCHO VERSOLARI

lunes, 23 de octubre de 2017

Duma da dum




Duma da dum
dices y los jeroglíficos se vuelven pájaros
y duman y duman 
da dum.

 En este hecho de vivir,
cuántos cadáveres caen como lluvia
desde el  centro del sol

Du
Ma
Da
Dum

repites mientras cacarea la tarde
desafiante,
entre pendones y rostros de guerreros.

Da da di
Da da do
Da da du

Llueve mientras el silencio se concentra en un trozo de nube
y los aguaceros se retiran a un punto del cuarto
desde donde me miras desnuda,
con los milenios colgando de tu espalda
y en cada amor que nos recorre
la vejez gana una medalla
y una mano huesuda, achicharrada
nos va tejiendo
 desde el futuro
donde dadim dadam dadom
suena el balón 
de los milenios
de los instantes 
y en el  tiempo remoto, indefinido
encontramos el punto reptilínio
que olvidara la estrella 
dentro de la poceta de porcelana; que olvidara,
en  el último rincón del jardín
donde se abalanzan las lluvias de mañana
y trepa  el sol. 


GOCHO VERSOLARI

domingo, 15 de octubre de 2017

Variaciones sobre el Silencio






Tus pies se perfilan en el horizonte. De ellos
surgirán las nubes de la aurora. 
Después llegarás vestida de ave
y se precipitarán aludes luminosos
por las laderas de la media mañana. 


(Silencio negro.
Silencio blanco. Una copla
se desmaya en el pico del somormujo).

Silentes, las ramas del otoño
 se animan a morir 
mientras el inmóvil techo de la noche
se precipita en un atardecer licántropo. 


Cuanto silencio
en tu deseo 
hierático y arcano, 
alto como las torres de tu desnudez
colgadora de pendones 
pirómana de pasados
lejanos y reciente. 

Descalza te atreves a morir
y a revivir 
en el filo de la guadaña de la parca.
Descalza
escapas por suelos sembrados de uñas,
de dientes afilados,
de los panes deshechos de la tarde

Tus pies han llegado hasta mi cama. Calentando la noche
el sexo se precipita desde las cumbres del cuarto,
desde la luz precaria que brilla en la mesa de noche
y una bestia de aire enrarecido
se estrellan contra los pendones de la cama. 

Muestrame tus pies, 
cargados de milenios, de los fuegos primeros;
tus pies,
creadores de kalpas. 
(En tus dedos
los universos cuelgan en racimos).

El fantasma de las lluvias de la semana que viene
no deja de mecernos,
de acunarnos,
de cantarnos  los vórtices 
mientras un pájaro rojo y somnoliento
empuja el amor desde mi vientre.


(Cubre tus oídos:
las estrellas
                       aturden).

GOCHO VERSOLARI

viernes, 6 de octubre de 2017

En el salado orbe de los pájaros






En el salado orbe de los pájaros
el mundo se abriga
con el edredón violeta de la tarde.

En tanto los cabellos del cielo
gotean mechas y panes sobre el pavimento
que acaban de pisar tus pies desnudos
dejando esas huellas 
que sólo pueden ver mis ojos. 
(Afirmaste alguna vez
 que tus pisadas,
que todas tus pisadas
se dirigían a mi cuerpo ,
enhiesto en esta tarde,
cargado de piedras y de años,
de bueyes, de manzanas,
de panes y de estrellas). 

Un mechón de primavera
se acurrucará en el centro de la planta
de tu pie derecho
y caminarás con él
y treparás las colinas del hielo...

El poeta hablará de la abubilla,
y con su voz 
regurgitarán los trinos 
en las entretelas de la brisa

Hay un gusto salobre en el invierno,
hay un pan gigante que se tiende
cuando te detienes en la cima exacta 
de tu dolor grisáceo
y miras al sur, 
a las bandadas que se acercan y se alejan
en esa mezcla de baile,
de apartarse de la sal
y de beber los cristales con las ansias
que día a día llegan  del empíreo

...en el salado orbe de los pájaros,
el deshielo cuelga pendones azules
 llueven los goces en el mediodía
y el sol estalla...

Arañan tus empeines las estrellas.

GOCHO VERSOLARI

sábado, 23 de septiembre de 2017

Introducción al monstruo de la desmesura









Caminar por la ciudad pavimentada de sapos
es atravesar abismos
hacia la desmesura.

En ella el universo 
  se amilana, se achicharra, se dilata,
se engrosa, se tuerce, combustiona y por último
recibe tus pequeños pies 
en sus manos de tierra
   
Desde la sombra de tu ciprés
llegarás hasta el negro puente de antimonio. 
Cuando caigas al vacío,
cada metro de espacio recorrerá tu entraña

Crecerán en tu vientre
garras negras, invisibles
y alistarán los cielos un ejército negro en tu seno derecho,
un ejército blanco en el izquierdo
y los disparos saldrán por tus pezones
y serás a la única a la que hieran mientras la nieve
 forma coágulos de lágrimas


Bastaría una disonancia para que el monstruo de la desmesura
remonte desde las alcantarillas
desplegando desde sus patas
noches devoradoras de todo el pan
que amasara la luna.  

Bastaría saber si regresas
en el lomo de cada desmesura
o permaneces en el fondo del abismo, 
deslumbrada
por las  sirenas de acero y de saliva.

Te bastará con estirar el cuello.
Al estallar en tus pupilas,
los astros me alcanzarán la paz. 

GOCHO VERSOLARI

Grillos



El poniente se llena de grillos 
que se licuarán a sí mismo con afán de panes
y se trasmutarán en atardeceres yertos,
como tu imagen cuando te tiendes a morir
día tras día
en las suaves coyundas de la aurora.

El poniente se llena de grillos
y hay sentido en el canto atronador
que se lleva los alveolos del día
y el afán innominado que te recorre. 

Una versión de ti
atraviesa añiles infiernos durante la tarde, 
y nadie sospecha que tu sonrisa amable,
mientras sirves el té a los convecinos
oculte toneladas de fuego,
de silencios oscuros, acuosos
mientras el poniente se llena de los  grillos laboriosos
que evitarán lo eterno de la noche
cuando arrastren el alba
 y barran una a una las estrellas. 

GOCHO VERSOLARI

El Estruendo del Poema




Te pregunto si escuchas el poema
y niegas con la cabeza. El silencio
resbala por la tarde, 
empapa las cosas de la sala,
sostiene  tus cabellos
 y acaricia tus desnudas plantas.

Te pregunto otra vez si escuchas el poema
y me dices que no hay sonidos, que la tarde
es un barco sin bisagras y sin aire,
que se desploma lenta; que a veces,
tan sólo a veces,
caracolea en tu sexo
 cuando te hago el amor.

Entonces te respondo
que el poema hiende huesos,  
entrañas y tejidos
para abrirse paso y conquistar la noche. 
Te sugiero que lo persigamos,
armados de picas invisibles, 
de plumas de extinguidos pájaros
y de papiros yertos...

Te has dormido. El sillón, sonrojado,
te sostiene como un par de brazos.
Cuando traigo la manta, el poema se desploma
y un chillido nos cubre desde el sol
Hay  una lluvia lenta como un tanque
que anega las bocas y las cuevas;
tu desnudez cerril
que se llena de lunas plañideras.

El poema inaugura la madre del estrépito; 
tú  duermes. 
Desde tus senos desnudo nos amenazan
los buitres del sol. 

GOCHO VERSOLARI

domingo, 3 de septiembre de 2017

Poemas




Flotan los poemas
en el espacio de la madrugada
Algunos tienen sabor a setas ; 
otros,
crecen desde tus pies como extrañas hierbas; 
otros,
se arraciman en mi cuello y marcho entre la gente
con un par de glándulas aladas,
y  mirada de loco.

(El amanecer destila sierpes luminosas
sobre tu desnudez).

Flotan los poemas. Quieren llevarme
a mundos que palpitan
más allá de la tarde.
Lentas las mariposas de la madrugada
traen un sabor azul. Barajo los poemas
y los convierto en lagos
y en los primeros reflejos de la mañana
busco las rocas solitarias
que aún se encuentran bajo la marea. Después,
una lluvia ligera,
un atajo a lo lejos. Los poemas
serán  cientos de tigres , devorarán el día
y construrirán  un escabel con las tormentas.

GOCHO VERSOLARI

La Triste Bestia que te lleva en su lomo




Las emociones forman enjambres a veces,
en otras puñados de moscas en busca de cadáveres; en otras,
plantíos interminables de rosas y silencios.

Algunas veces las emociones se aglutinan
y forman aquella bestia alada
que te lleva en sus lomo
sabiendo que eres el trozo de mi vientre
que brilla en las auroras;
que languidece en los crepúsculos.

Y te veo  en el silencio de la noche
descalza y a horcajadas
 sobre la bestia trepidante
lenta
 rápida,
 silente,
ruidosa
y vuelas hacia la luna mientras otra versión de ti
se detiene a mi lado; una tercera
me abraza ansiosa, gime, se desnuda;
se precipita en mi sexo y en mi noche

Emergerás desnuda y satisfecha
cuando la bestia se detenga en el empíreo
y amase su tristeza
en los  esplendoros océanos de tu mediodía.

La Bestia Rubia





Te marchas azul, descalza; tus talones
se pierden en la ochava y renuncian
al pan caliente y al purè de ocumo
que te sirvo en las mañanas.

Este amanecer dorado que te ve partir
es la bestia rubia de la que hablaba Nietzche
o la bestia sin nombre que evocara  Blake

Desde las canteras de la noche
 emiten sus gruñidos,
 sus panes silentes,
sus brillos;
los morados cilicios con los que golpearè mi cuello,
mi espalda que alguna vez fue tierna;
que ahora
es áspera como tu partida y lo será
en el primer milenio
de la era que se inicia con tu ausencia

Leo las cartas cuando la mañana
me arroja  pàjaros al rostro. Leo las cartas
Dicen que volverás. 
Serás la última bestia,
desnuda y bella como el cielo,
cuando las eras se apaguen y destilen
las gotas postreras
de esta còsmica melancolìa

Regresarás descalza. Tus pies
habrán recogido ojos, 
artefactos,
silencios
de los cósmicos océanos,
de las estrellas que destiñen
cuando dejan de brillar por un momento

Tus plantas
se prenderán de las ùltinas gotas del espacio
y beberás con cada uno de los dedos
los recodos de las horas,
los gruesos gusanos de los días

Deja que cuelgue de la luna; mis caderas
se moverán en péndulo
hacia la tenue neblina de las cuatro.

GOCHO VERSOLARI