martes, 27 de junio de 2017

Breve Himno al Silencio de los Pájaros




El silencio es una daga blanca
de plumas amasadas en milenios
que suelta buitres cuando la tarde avanza
y las llaves del crepúsculo 
caen tintineantes
sobre la tierra.

El silencio es una línea
caracoleante
qu ellega a tus pies y se detiene
en los sutiles recodos, en los mundos
que guardan tus tobillos

El espíritu de la tierra se llena de pájaros
y nuestro andar cosmico
es un derramarse,
un llenarse,
un volverse a vaciar
mientras las aves de la muerte
llenan nuestros pechos de cintas bermejas
y los cormoranes del dolor
revolotean,
revolotean
en las estrellas.

Más allá del silencio 
hay una tundra celeste 
repleta del lenguaje arcano de tus huellas.

GOCHO VERSOLARI

lunes, 26 de junio de 2017

Dos toneladas de esmeraldas





He arrojado por la borda de la noche
dos toneladas de esmeraldas
que vomitara luego de mi última borrachera.

Firmes, duras,
las piedras se desplomaron sobre l realidad
que desde entonces,
las cosas cotidianas,
las rosas a lo lejos,
las miradas tiernas y las miradas torvas,
tu caminar ondeante cuando la tarde asoma;
todo,
absolutamente todo,
emite un brillo entre verdoso y azulado.

Tomo la luz con mis manos reptantes
y la convierto en lecho para que nos amemos;
que tu piel acumule
 los rebuznos misteriosos  del sol
en el filo vibrante del crepúsculo

He arrojado por la borda de la noche
dos toneladas de esmeraldas
que al caer se convirtieron en pájaros
y vuelan en la mañana mientras caminas
descalza y somnolienta,
con el café perfumando tu garganta
y  el par de lunares azules que palpitan
en el séptimo pliegue  de tu  seno.

GOCHO VERSOLARI

Los Abismos





Desfilando seductores,
mis abismos insisten  que esta noche
demuela las paredes  del silencio
y me marche en las alas 
de esas aves negras hechas de vacío;
las mismas que diseñan noche a noche
la tenue silueta de la nada.

Mis abismos en forma de burbujas y racimos
aspiran a mi vientre,
forjando planes para hundir el imperio
del último silencio.

Los abismos, tan imprescindibles
como las aves, las plegarias y el silencio;
como tus senos
que en los atardeceres
desnudan el vuelo de las noches.

Mi carne de ambos sexos
anhela noche a noche la carne de la nada
y este  resucitar continuo
en una juventud sin prisa y sin escarcha.

Siguen desfilando los abismos; aquellos
que  devoran 
y a veces vomitan las estrellas.

GOCHO VERSOLARI

Solía



Solía enraizarme en las tormentas,
convertirme en viento,
en racimos de lluvia, A veces
mis propios relámpagos me enceguecían durante semanas.
y yo solía salir bajo mis lluvias
con ojos desesperados y sexo enhiesto.

Desde lejos se escuchaban mis aullidos
y por las puntas de mis dedos
escapaban chispas azules
y  silencios del cosmos.

Solía regresar cansado
y tenderme en la cama que habías preparado
cerca del cielo de la habitación.
Allí te esperaba mientras amasaba el sueño
y la tormenta se presentaba en mis ojos cerrados
con la forma de un caleidoscopio que se cierra.

Solía recibir tu sexo
como una maroma que me uniría al cielo de la noche;
como un pensamiento creador
de horizontes, de pájaros. Un puñado de rayos retrasados
llegaba en tanto a mi vientre
y deteniéndose en mi miembro
invocaba los silencios de arriba,
los silencios de abajo
y los gritos trémulos que no se profirieron nunca,.

Solía. Ahora
el cuarto se llena de azulejos
posados en el alféizar
que no dejan de mirarme y de soñarme

Un dragón de luz azul
levantan las estrellas.

GOCHO VERSOLARI

Las Mujeres Emergen de mi Lápiz



La punta de mi lápiz se llena de chispas
y una bola de fuego agiganta la noche
y desata cataratas de pan
que se mezclan al brillo de los copos, cada uno
con la forma de un seno,
redondos como vulvas y corolas; las siluetas
que no dejan de caer,
sugieren desde una cintura
hasta la  blanda valva
de una cadera.

Las mujeres emergen de mi lápiz
como las nubes oscuras del invierno.
Se desnudan,
se alejan. El ocaso
las devora y vomita y ellas
no abandonan su baile

El amago de la soledad
enrojece  la luna de diciembre
y demuele despacio las estrellas.

GOCHO VERSOLARI

La Diaria Matanza de las Vírgenes



En algún momento del crepúsculo
miles de vírgenes son degolladas a granel

Después resucitarán en mi lecho,
cuando el blanco de la noche se derrame
sobre los ventanales del tiempo. Después
se conjurarán las vírgenes muertas
para hacer el amor con mi sombra,
con la sombra de mi sombra,
con mis atardeceres y con  todos los sitios
que guardan mi ausencia; ese diamante enorme
que no ha cortado
ni cortará
ningún cristal.

Corre.
Refugiate en tu casa:
el brillo de una matanza colosal
llueve de los costados de la luna.

GOCHO VERSOLARI

lunes, 19 de junio de 2017

Desnuda





Desnuda
te trepas a los labios del día
para balancearte y deslizarte
de adelante
hacia  atrás,
del medio
hacia el costado. El sol
cuelga castillos de tu piel
mientras las auroras se derraman
como gotas de una ambrosía novísima.

Desnuda,
atraviesas la nube pequeña
y por un  instante minúsculo,
tu cuerpo se transforma
en agua algodonosa;
en humor de ángeles,
en eructos del sol.

No dejes de transitar sobre mi pecho
cuando la alborada arañe las alfombras del día.
No dejes de lamer los corazones de la noche,
cansados a veces;
despedazados  otras.
Seguirás desnuda
como una canción de sal
que alguien olvidara en el interludio de las rosas,
en las orejas de la noche,
en el sueño que me traga y me traga
bajo los azules durazneros
de Aldebarán.


GOCHO VERSOLARI

sábado, 3 de junio de 2017

Miles de Prostitutas Ardientes




MILES DE PROSTITUTAS ARDIENTES

Monjas gomosas se arraciman
para formar una bola 
eclesial y maloliente
que rueda y rueda; que intenta
competir con el planeta. 

En la tarde,
cuando tu madre te llame para que te calces
y bebas el té adelantando el meñique, 
observarás a miles de prostitutas ardientes,
cada una del tamaño de una uña,
caer de la bola eclesial
para precipitarse,
descoyuntarse
sobre el fogoso asfalto del verano.

Trasmutarán el dolor en pasión;
copularán con escarabajos,
 caracoles y hormigas;
copularán con la sombra de la colina 
que a diario cae sobre tu casa.

Y tú  bebes el té y juegas con el zapato de Dior;
y en el crepúsculo, nada especial:
coristas fantasmas haciendo equilibrio en tenues triciclos,
pendones con forma de perro, 
que no dejan de caer de las estrellas.

Tu corazón   se desprende  de los resortes
que lo aprisionaban a las costillas
y  salta sobre la mesa para escándalo del cura
que acaba de llegar con la extremaunción
 para tu tía  Ofelia.

Tu corazón se pliega
 a la lluvia de prostitutas
que ya formaron un cordón brillante en el asfalto
mientras el monstruo que la noche oculta en su entrepierna
avanza con ínfulas azules
y se prende de los lechos
y de tu madre que muere de repente
con una expresión de dolor y de gozo y te preguntas
quién beberá su té,
quién comerá sus masas
y ofreces un banquete a las prostitutas 
minúsculas y descoyuntadas
y la fiesta se prolongará, 
azul, 
       roja,
               ruidosa,
hasta el final de todas las estrellas. 


GOCHO VERSOLARI

viernes, 2 de junio de 2017

Antigua Estalactita





Atraviesa la noche una antigua estalactita
tan antigua
que se derrite al lllegar a tus ojos
y desata una danza de niños fantasmas
de silencios con ojos,
de pájaros que son todo pico
con una sola ala,
sin patas,
sin resuello
y que logran volar desesperados
esperando que por la fuerz de las cosas
la antigua y fantasma estalactita
resucite como una gota helada,
como la letra de un verso
sangriento,
sagrado
que caiga sobr tu empeine
e  hierva sobre tu piel
cuando el amanecer
see pierda en los recodos del mediodìa .

Atraviesa la noche la antigua estalactita,
y luego el sol.

GOCHO VERSOLARI

viernes, 26 de mayo de 2017

Tu Descalcez Azul





Mientras caminas hacia el malecón,
las marimbas del día
bailan lentas en las cornisas del aire;
la tarde se prende  de  tu descalcez azul:
 un preludio a tu cuerpo desnudo
sugerido apenas por  la bruma 
que llega del oeste.

Después bailarás sobre las rocas en punta.
Posesa, 
enloquecida,
mientras el animal que diseñan las horas
se arrastra y aúlla  reclamando  tus plantas.

Jadeando luego de tu danza,
reclamarás los blancos buitres de mi sexo 
y al llegar el crepúsculo
tus empeines vomitarán una niebla azul
que tapizará carámbanos,
sutiles osos de la atmósfera
y lunas tenues que saldrán de  tus dedos
y del escorzo de tu pie derecho.

Será la luna prendida de tus pies,
 quien llene de agonías la alborada.

GOCHO VERSOLARI

lunes, 15 de mayo de 2017

Toda Belleza




Toda belleza
 recorre como un fuego la médula y sus alrededores
y se detiene en una vértebra
que brilla de pronto como una constelación.
Es la señal
para que  los huesos se conviertan en pájaros
y vuelen en desbandada, 
dispersando la vida.

Y la luna.
                
                Y el pan.


GOCHO VERSOLARI

sábado, 13 de mayo de 2017

Tus Huellas desnudas en la Página en Blanco






Al recorrer descalza la página en blanco,
tus huellas dejan signos antiguos, 
ignotos,
             arcaicos
y sueñas que el papel virgen
es una playa de  arenas 
blancas
donde un fantasma cachalote 
lanza a lo lejos el agua del crepúsculo. Sueñas
que te tiendes a morir junto a la espuma; que en la mañana
tu cuerpo será una piedra blanca, suave
y el atardecer te encontrará desnuda,

yerta
y el viento 
 convertirá tu cuerpo en versos
que caminarán hacia mí con  pies desnudos
mientras un crepúsculo blanco
llena de cal las horas y los días.

 Ahora
mis palabras se enredan
 en tus huellas desnudas;
 de tus hermosos pies,
 surge un monstruo de múltiples cabezas
en vez de un poema agrícola o marino; la página
es un desierto bajo el sol; el invierno
se yergue desde el vientre del papel y me uno a ti
trazando con mis pies el arcano inicial;

 el primer verso. 

El cielo nos conduce
mientras cubres tu sexo con plumas de gaviotas
y a lo lejos brilla como un vientre entre las sombras
la luna  amarilla 

de la Ciudad del Pan.





 GOCHO VERSOLARI

martes, 2 de mayo de 2017

Un Elefante de Almizcle Amargo






Un elefante de almizcle amargo
descendió del cielo
sobre las flores alineadas de tu casa
Quizá solo viste  una sombra
 anhelante sobre tu jardín
Quizá pensaste en una nube
que cubriera el sol.
Sin embargo
algo hizo que te quitaras los zapatos
para sentir en tus plantas el frescor de la hierba.

Me disolví  en los estremecimientos
del elefante que no dejaba de caer
sobre la tarde minúscula,
llena de lazos y de luces,

Después un viento
despeinó a los perros callejeros
y el atardecer del alma
liberó avispas azules qaue hendieron el crepúsculo.

Descalza
tus pies conocieron sin saberlo
la carne áspera del elefante
que desde entonces
te cuelga cada mañana de su mirada pensativa
mientras gaviotas invisibles escapan de sus orejas
y te llevan al sol.

GOCHO VERSOLARI

sábado, 29 de abril de 2017

Reflexión aclaratoria sobre el poema "Eratóstenes" de Gocho Versolari





El poema Eratóstenes, de por sí bastante largo, tiene varios tramos que pueden resultar oscuros, por lo que se impone no ya una explicación, sino una simple reflexión. 

No se trata tan sólo de un homenaje al sabio griego quien por primera vez midiera la circunferencia de la tierra, sino de una especial interpretación de este hecho ;de una concepción diferente  de la historia. El contexto de los versos sugiere un universo al que no estamos acostumbrados: los hechos del pasado pretenden actualizarse en nuestras vidas y de algún modo, el Eratóstenes que postulo, es cada uno de nosotros. 

La medición de la circunferencia de la tierra no tiene para este personaje de la Grecia Clásica, la misma significación que  para un astrónomo contemporáneo. Los griegos elaboran  la matemática partiendo  de los egipcios; más exactamente de los cálculos que los mismos realizaban para medir las áreas que el Nilo dejaba y poder sembrar en ellas. Lejos de constituir una curiosidad o un exotismo intelectual, este  desarrollo de la matemáticas constituye para los egipcios la solución de un problema vinculado  a su supervivencia. En un mundo lleno de dioses, su actividad intelectual era a la vez una ofrenda y un beneficio. Con el mismo sentido pasa a los griegos.  

Al visitar Saraguro, un lugar del Ecuador poblado exclusivamente por aborígenes inmersos en una cultura milenaria, observé en ellos una fuerte reticencia para efectuar mediciones y de este modo traducir a cifras los  elementos cotidianos. Al indagarlo, algunos de ellos afirmaron que de hacerlo, lo que se medía disminuía en su vida, en su capacidad vital. Esta creencia, muy antigua, es compartida por numerosos pueblos que permanecen unidos con firmeza a la naturaleza de sus entornos. Lo mismo ocurría con el griego de la antiguedad: la matemática tenía un fuerte componente simbólico y el aspecto cuantitativo era absolutamente secundario; algo con lo que era mejor no meterse, ya que el riesgo era que se desarrollara un mundo donde a cambio de aparentes ventajas, se privilegiara la destrucción en todas sus formas (cualquier parecido con nuestra actualidad no es mera coincidencia)

A Eratóstenes se lo conoce por esta medición: no es extraño, ya que vivimos en un mundo de cifras, de cortezas, de cadáveres de los números  y son pocos los que llegan a su esencia. El sabio griego, protagonista del poema,  era básicamente un filósofo y poeta, de modo que la cifra obtenida por la medición de la circunferencia de la tierra, tenía un carácter puramente simbólico. 

Es por eso que en el poema hablo de "los mosquitos de la cifra" o "los insectos de la cantidad": elementos deletéreos que amenazan la tarea de medir la tierra. En un desborde dionisíaco, para el griego la tierra era el equivalente al seno de la amada, o a la circunferencia donde se guarda el útero. Al medirla, Eratóstenes realiza un acto de culto, en el que compromete todo su cuerpo. Él mismo pasa a ser la circunferencia y el número que obtiene posee una significación cualitativa unida a su propia vida. Esta circunferencia habría sido entonces medida "para siempre y para nunca". En otras palabras: Eratóstenes no es el antecesor de los científicos modernos. Si se lo compara con los mismos, es que no se ha entendido en absoluto su mensaje. 


GOCHO VERSOLARI