miércoles, 1 de septiembre de 2010

Los Pies Pensativos del Cadáver





(De: “La muchacha y la muerte”)

"Su pie está pensativo como la cadena de un esclavo"

Georges Schehadé




Descalza. Muerta. Un espectro

admira la forma de tus pies:

pequeños animales blancos

abiertos a la noche. El fantasma

pasa su dedo tenue por tu planta,

recorre tu arco transversal,

besa tu almohadilla

y cada uno de tus dedos,

mojándolos

con el hectoplasma de su lejanía.


Tus pies forman meandros,

silencios apretados.

Ya no son instrumentos de la marcha.

Tu muerte los convierte

en aves pensativas. La cadena

que luce tu tobillo,

te ata a la noche y a la sombra.


Insectos,

plantas trepadoras,

flores de la noche,

macilentos fantasmas

son los brazos eternos de tu amante

que te rodean,

que te enarbolan sin moverte:

bandera de la muerte. Marchas descalza

por los túneles iniciales de la sombra.

Pájaros horizontales

tallan en tus tobillos

arcanos y silencios. La muerte

ha convertido tus pies en un lenguaje.


La reina de las cucarachas

los recorre del talón a los dedos.

Se detiene en tus uñas;

olfatea la brisa de la noche,

teñida de tu olor a muerte

y baja por tu empeine

y recorre tu pierna

para perderse

en las profundidades de la tierra.


Majestuosos tus pies,

recorren el sueño de la muerte,

los senderos ignotos y las celebraciones.

Traspasan los arcos de triunfo

y se detienen

en la atalaya inmóvil de la sombra,

recordando a la brisa y a la luna

sus arcanos,

sus bellezas,

sus infantiles símbolos.

De ellos van y vienen los insectos,

bebiendo las luces que destilan

un minuto antes del rigor,

del imperio sin nombre del gusano;

en suma:

de tu segunda muerte.



Gocho Versolari

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