lunes, 11 de febrero de 2013

Sostén el Llanto



Sostén el llanto, te lo ruego.
Sosténlo fuertemente.
Que no se cuele entre los dedos.
Más tarde incólume,
bestial,
deberás entregarlo hasta la última gota
cuando la luna
se presente descalza en el granero
y lo reclame
con  ese arcaico gesto de recién nacida.

Ha llegado la noche. Toma el cuenco.
Si aprietas los dientes, matarás una iguana
y su alma bajará a las catacumbas
donde el espíritu del llanto
clama por la luz de medianoche.
Implora
por los gritos del pan. Ahora
no derrames ni el brillo de una gota
sobre la suave tierra cargada de lombrices.
Si vuelas con tu llanto intacto hasta la aurora
cazaré para ti
una por una,
las palomas del sol.


GOCHO VERSOLARI
Publicar un comentario