domingo, 24 de marzo de 2013

Tus Blancos Pies en las Copas de los Árboles





Tus blancos pies  remontaron las copas de los árboles
Me pregunté entonces
si los pájaros volarían hacia abajo, hacia el sol verde
que amanece en  la medianoche en el centro de la tierra.
Pero tus pies albos seguían recorriendo
  trompetas en el día,
  carámbanos de luna,
 estalactitas de silencio

Sólo tus pies, tus piernas, tu vientre y bajo vientre.
No pude ver tu cara
ni el gesto de niña con que saludabas la noche
ni tus brazos levantando el vestido
cuando te desnudabas para los pájaros
o la mañana  que te perdiste en la selva
y apareciste descalza
sobre los acordes de una  flauta fantasma
mientras en el cielo columpiaba el mediodía.

Tus pies se alejan. Llevan con ellos
la blancura del día. Desde ahora
una tenue y negra cortina
me hablará de  mis antiguas muertes
y la diosa no se presentará en mis corredores
a ejecutar su lira
y contarme secretos de los cielos.
Ahora te alejas. Cierro los ojos
y el cosmos abate soles,
          y pájaros
                     y párpados
sobre el oscuro mediodía

GOCHO VERSOLARI
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