viernes, 26 de abril de 2013

Dolor





A veces la vida duele
con fulgurante sufrimiento
de las costas de Tracia
a las de Salamina
También abarca el peloponeso
y el silencio del crepúsculo
se tenderá como la mano de un fantasma

a veces

el dolor se arrastra

babosa cenicienta en los altares de mayo

A veces
el dolor se amansa
potro acuático
que conoce la luz de las profundidades.

A veces el dolor supera al dolor
al propio aullido
tremendo como un ave garuda
al desollarla.


GOCHO VERSOLARI
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