lunes, 29 de abril de 2013

El Mundo de Mañana






No puedo escribir los versos de mañana.
Me lo impiden  
los suaves cerrojos del tiempo
 la prisión sin barrotes de las horas
el saber
que mañana será otro quien empuñe el cálamo
y cabalgue los graznidos de las nubes.
No puedo escribir los versos de mañana
ni podría lloverme a mí mismo
ni relampaguear, tronar, nevar
o calentar desde el cielo arrebolado
mientras las muchachas de mañana
 se desperezan
y recorren descalzas las laderas;
mientras los perros de mañana alborotan el hoy
y los ratones que correrán en unas pocas horas
por el linóleo de la pieza
ya emiten sus fantasmas azules
en las dormidas azoteas del recuerdo.

Es de noche. Vibran las estrellas de mañana
en los astros de hoy.

GOCHO VERSOLARI
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