miércoles, 8 de mayo de 2013

De Luciérnagas y Noches





Una luciérnaga imparable
cruza el cielo de la noche
mientras el silencio se tiende como un caballo muerto
sobre el lago repleto de manos
de miradas
de ojos que se suspendieron en los atardeceres.
La luciérnaga, feroz en su carrera,
acuchilla la noche
que gime como una amante sorprendida
Hay atisbos de vida que se inicia
Hay atisbos de muerte que termina
cuando los insectos llenan los hoyos cuadrados de la nada
la nada aquella que se perfilara
como un punto invisible en el fondo de los geyseres
Otra luciérnaga
corre transversal a la noche
buscando los pájaros oscuros de las doce
atravesando los penachos, las plumas y los vientres
de los quasares en lo alto
donde bulle una fiesta de constelaciones
mientras acá en la tierra
me tomas de la mano, 

caminamos descalzos hacia el bosque
y la luz de la pasión
grazna dulcemente a las estrellas.


GOCHO VERSOLARI
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