jueves, 30 de mayo de 2013

La última camisa azul





Trinan las rosas
en un coro de polen y estrellas que se precipita en las aguas de los lagos, o encuentra una muerte prematura en los vientres de las  embarazadas que rebosarán de luz.

Las rosas siguen trinando
cuando la noche rasga las alas de las mariposas
y las lentas bestias del crepúsculo
se tragan el néctar de la primera luna.

Una de las rosas se aparta del coro y desde la cuarta ladera, augura un nuevo vuelo de los pájaros. Albahacas azules, afanes rotos y sueños que procuran esa dimensión llena de índigos cielos, donde cualquier camino conduzca al doble; el que nos observa mansamente con nuestros mismos ojos.

La tarde se tumba perezosa y reclama
que no la molesten;
que escuchará hasta la llegada de la noche
el trino silente de las rosas;
que ha llenado la hierba y un poco de tu vientre
de cucarachas amarillas
y de anhelantes grillos de cartón.

Ahora
mi lavandera escurre la tristeza
de la última camisa azul.


GOCHO VERSOLARI


Ilustración: La Balsa de Medusa - Max Ernst
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