viernes, 28 de junio de 2013

El Río de las Cosas





Un trozo de crepúsculo
quizá ayude a sellar
lo que sale de las cosas
y tu descalzo caminar hacia la muerte;
pensamos
que quizá un verso que trabajamos una vida
detenga
el curso del río;
lo furioso del río
y selle finalmente
las grietas de las noches,
de los días,
los agujeros sin fin
de los ocasos
Si el dolor es un gesto
un gesto opuesto puede detenerlo,
pero seguimos derivando
lentos a veces,
vertiginosos otras
hacia el salto mortal,
siempre oculto,
siempre presente
en nuestros terrores infantiles,
en nuestras fantasmagorías
de espantados ancianos.
Llueve en la tarde. Llueve
y las gotas se llaman
unas a otras
para formar el río de las cosas.


GOCHO VERSOLARI
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