miércoles, 19 de junio de 2013

La Primera parte de la noche




Atardece sobre el lago
y sentada en la orilla
desmigajas tiempo; a veces segundo despintados,
a veces los trozos de una melodía
o una hora perdida hacia las cuatro.


Los granos de la duración
  caen sobre el agua del último crepúsculo
y las ondas dibujan niños que sonríen,

y desaparecen luego de una voltereta.

Las uñas de tus pies recién pintadas
reflejan la incipiente luna
sobre la que camina el niño tomado de la mano de su madre. 


Todo se aquieta,
todo se hunde en una calma inverosímil,

murmuras con una voz casi silente,
mientras una mirada muerta cruza un instante desde la fronda
y la sigue el espíritu de los guerreros que en la cueva del fondo 

consumieran peyotl hace diez mil años.


Sé que pasados diez minutos,
cuando la laguna se llene

 de mendrugos de tiempo,
caminarás hacia mí,
apoyarás las puntas de tus pies en mis zapatos,
colocarás tus brazos en mi cuello,

 besarás   mis labios, soltarás los cabellos,
  y cuando las estrellas se instalen en tus plantas

 deberé cargarte
ya que no  podrás caminar
 con esos perros brillantes, 

diminutos, 
prendidos en tus pies. 

Luego la luna solitaria
modelará boquetes luminosos,
niños de niebla y casas fantasmales
en la primera parte de la noche.

GOCHO VERSOLARI


Ilustración: couch_of_the_nereid_by_rdhobbet
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