sábado, 1 de junio de 2013

Silencio





En un momento de silencio
los duendes se filtraron por las celosías de tus ojos.
Silencio y más silencio
Silencio
engendrándose a sí mismo
en las gotas de sol cayendo sobre el polvo
pisoteadas por arañas cansinas
y por sueños de muertos.

Fue un momento de silencio
en tus dedos entrelazados con los míos
en tus ojos, en el entrecejo
donde una mosca invisible se detuvo
y excavó con las patas tu tersa piel
para labrarte el tercer ojo.
Con él viste mi naturaleza oscura,
mi silencio terrible
y escapaste sola entre la nieve de la noche
Te perseguí desesperado;
 el silencio montaba una gran farsa
jugando a proteger a la ciudad del frío

Han pasado las horas
y sigues corriendo cada vez más lento
mientras la nieve se engrosa
 tersa,
 empecinada
y los copos
te persiguen con esa reiteración
que tienen los ancianos
cuando repiten y repiten
desde la borda de tus alas blancas
de hermana de caridad”
Oh aurora mía!

GOCHO VERSOLARI


Publicar un comentario