sábado, 6 de julio de 2013

El Arte de Amar



Desnuda,

reclinada en la estola,
leíste hoja por hoja
el Arte de Amar de Ovidio;

Mientras tus ojos grises
recorrían las amarillas páginas,
contoneabas tu cuerpo una vez
y otra,
y tus cabellos se agitaban en una falsa brisa. 


Afuera
 el silencio de la noche penetraba
  la carne sin fin del horizonte.


Desnuda
antes de dormirte en el silencio de las cuatro,
invocaste a Venus y a Céfalo y al hijo de Mercurio,
insistiendo
en que debías conocer los recodos de ese arte
que aquella madrugada
nos cantaba su endecha milenaria.


Acaricié tus cabellos,
recorrí con mi pulgar tus labios
y contemplé tu cuerpo bajo la luz azul
de los faroles de la calle.


Desnuda
 te tomé en los brazos
y te llevé a la cama.
  y el arte de amar se deslizó rampante
hasta tus ojos que se abrieron
cuando el amanecer arrojó sus toneladas de sal
sobre las horas.

GOCHO VERSOLARI


Ilustración: Matthew Schenferberg
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