martes, 2 de julio de 2013

El Corazón del Buitre



Éramos nueve los que decidimos

atravesar siete pequeños kalpas
de vidas y de muerte
y luego regresar a la colina;
aquella a la que llaman 

"El corazón del Buitre"
Debíamos drenar todo deseo.
y convertir a nuestros corazones
en  pasas inmaculadas. Los milenios
nos permitirían volar entre celestes
nubes
 de muertes y de vidas,
caminar silenciosos entre despeñaderos
 o asomarnos a las tardes de sol.
Entonces, se me dijo, 

 recordaría la nostalgia
y olvidaría la alegría;

un pétalo cayendo, un vuelo súbito en la tarde
y tus pasos desnudos

 recorriendo la hierba de la noche;  tus ojos
repartidos en cientos de vidas
serían un matiz de la ilusión. Detrás de tus plantas
que siempre marchaban a mi espalda,
podría ver las huellas
del tigre de la impermanencia
Tu útero flameante
no era otra cosa que  la desierta fantasía
de un nuevo ser que llega
a empacharse de soles y de brumas.
 

Hoy he vuelto al "Corazón del Buitre"
donde me esperan mis hermanos
y me pregunto
 por qué apareces descalza entre las rocas,
por qué extiendes tus brazos hacia mí
y te detienes en cada extremo del camino.
La iluminación es siempre estéril se me ha dicho
y tus huellas desnudas son un grito del pan,
un picotazo de la tarde a la tierra,
el aullido silente de los lobos del alba.
Escapemos amada. Huyamos
 en este espacio donde el mito enciende antorchas

para guiarnos por los desfiladeros,
 el "Corazón del Buitre"
esconde un pico de paloma.
Escapemos, amada;
 Hay casas a lo lejos,
hay estrellas,
hay silencios intactos que esperan nuestros pasos;
hay lechos vacíos que  reclaman
nuestros cuerpos desnudos. Cuando el orgasmo llegue en el lucero,
del cielo caerán los fantasmas de la noche
y los recogeré en mis manos
para hilarte un vestido de silencios.

GOCHO VERSOLARI


Ilustración: rags___22_by_mjranum_stock
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