sábado, 13 de julio de 2013

Vaciaciones sobre la Destrozada Columna del Día



Estoy de pie ante la destrozada columna del día.

Los colosales y deslumbrantes trozos
yacen caídos sobre el vientre sin fin de la última nube,
la que perdiera su corazón y su mirada con el golpe,
mientras el azul se desteñía levemente
y los hombres vagaban y los senderos
se llenaban de gatos muertos.

 El día roto.
Tus ojos apagados.
Ya no correrás descalza por el sendero del norte.
La columna del sol, 
                del aire,
                              del firmamento,
partida por el tajo de un gigante.

Los antiguos titanes
chupan sus dedos cuadrados y  azules
uno a uno,
mientras la noche afila sus colmillos
y tú la miras sedienta, con tus ojeras súbitas.

Luego recordaré tu baile con nostalgia,
el roce de tus pies despertando las piedras,
tu talle acariciando el sol sereno de noviembre;
los ruegos de tu madre
para que te calces y evites los peligros de la tierra
y tú indomable; tu cabello
rizado hasta el hastío. 

Ahora
miras callada la catástrofe.
Una columna destrozada. 
El derrumbe de la luz. 
Un gato muerto
y un atardecer que se atrasa y va cayendo
tramo a tramo. 

Hoy,
no llegan las estrellas.

GOCHO VERSOLARI

Ilustración: ------ by Tarasov
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