lunes, 1 de julio de 2013

Las Cabezas y los Ojos




Las cabezas y los ojos
guardan vocación de rodar;
por el tiempo;
por el lento espacio;
por las auroras y los mediodías;

en los crepúsculos de la Revolución Francesa;
en tu escote;
en tus huellas desnudas que se extienden
desde el mar a la hierba; mi cabeza
noche a noche es transportada por un gato
hasta el coliseo
donde la albahaca crece en las grietas del cemento
y los fantasmas lejanos se precipitan en la arena;

mis ojos están prisioneros de tus tardes,
de la tenue invitación de tu madre 

a que bebamos su té de cenizas
y de orines de ángeles,
aderezado con tus  lágrimas de niña.
Después te invitaré a que caminemos descalzos
por la colina de pan
que sólo yo conozco
y obtendremos los mendrugos pálidos
cuando la medianoche nos arroje espectros
y los guardemos meticulosamente
en la oblonga mochila del adiós.
Nos harán compañía
cuando nos separemos para siempre

 y tus huellas se borren
y tu cabeza
 y tus ojos,
pálidos como las cerezas de setiembre,
rueden y se abismen 
en los crujidos de la luna llena.

GOCHO VERSOLARI

Ilustración : Los pies del cansancio
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