martes, 16 de julio de 2013

Las Garras del Sol


Me vi a mí mismo caminando en las sombras
en pleno mediodía
cuando los pájaros levantaban el mundo sin saberlo,
cuando los potros de la noche relinchaban nerviosos
y un pedazo de luna brillaba en el azul.
Me vi a mí mismo caminando en las sombras
desnudo,
     silente,
            roto,
como el estruendo del crepúsculo
Me vi a mí mismo y contemplé mis huellas
deshechas apenas las trazaba.
El lento gruñido de la tarde
se asentó en mi entraña derecha
y mi hígado cabalgó sobre la playa
en busca del lejano muelle
donde la aurora gravitara en nuestros cuellos;
las huellas de un cielo fugitivo
y Sevilla a lo lejos.
Me vi a mí mismo caminando en sombras,
pero la noche había llegado. Mis riñones
soñaban con la aurora
y un lento caracol trepaba por mi sexo
en busca de los antiguos monolitos
de las tallas arcaicas de mi carne,
de las brújulas eternas que guardo en mis talones.

De las garras del sol.


GOCHO VERSOLARI

Ilustración: Ivone de Caxar - Espíritu
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