martes, 30 de julio de 2013

Mis Huesos




Mis huesos se emancipan y corren 

y atraviesan  la frontera
entre un país gris
y otro azul. Frontera
disfrazada de río;

 mis huesos anárquicos caminan en fila
sin llegar a formar una figura. Mi cráneo
se divide en cuartos al llegar a los rápidos
donde tantas veces
la soledad atestiguara mi muerte,
donde la noche 

se cierra como tus ojos
cuando el hueco del vacío sostiene en sus brazos de papel
tu sueño de alborada.

Deja que ahora
observe las
finas huellas  de mis huesos,
sus silencios que atrapan
los gastados silicios de la orilla;
 mis huesos
que piden una vela encendida
por tus dedos suaves y hacedores de caricias
que  reptan sobre mis horas como el sueño de un pájaro.

Hoy se anquilosa el día. Mis huesos
llegan a la alborada
y se prenden de las patas de las aves
y se alejan,
se alejan,
se marchan
en el sueño arrodillado de un lobo,
de una roca,
de un puñado de tierra que llena los carrillos
al escapar del inframundo
y ver el sol
luego de dos milenios de tinieblas.

Ahora
mis huesos se trituran a sí mismos
y el polvo alimenta las estrellas.

GOCHO VERSOLARI


Ilustración: Velázquez pintando a la Infanta Margarita María con las luces y las sombras - Dalí
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