miércoles, 28 de agosto de 2013

Olvidemos el Cielo



Por un instante,
olvidemos  el cielo 
Siempre estará allí.  
Sólo con levantar las cabezas
podremos beber sus maravillas.
Ahora caminemos descalzos sobre la tierra.
 Huele el perfume de los abetos
y escucha el chapotear de los gansos a lo lejos.
El aire de la noche se llena de catedrales
y somos los sacerdotes que celebran la hierba.
Olvidemos  el cielo.
Hay demasiada sangre en el camino
que conduce hacia él.
Es otoño, brillan en los árboles
la hojas antes de caer. En la casa arde el fuego
y dormiremos junto al hogar mientras las llamas
dibujan la noche en las paredes.
Por un instante
olvidemos el cielo.
Esta noche,
las estrellas se alejaron demasiado. Quizá mañana
retornen con sus latires y sus gestos
a trazar un sendero entre los árboles
que nos conduzca al mar.
Ahora canta un pájaro. El crepúsculo se abate.
Trina la tierra y el fuego de la sala
llena de nidos el aire del otoño. Esta noche
el cielo es una extension helada. El infinito
se aleja de los cuerpos. Canta otro pájaro
y tu calor es lo único que existe. 

GOCHO VERSOLARI

Ilustración: Thirtythree
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