domingo, 1 de septiembre de 2013

Amor de Escarcha





La noche está helada - dijiste desde la cocina -
será mejor que entres. Quizá en otras vidas
recuerdes esta luna hecha de hielo,
colgando como un broche amarillo,
como mi vientre
cuando me embarazaste de Daniel..."

Y marchaste descalza en la escarcha del pasillo
a colocar sobre mis hombros
el suéter de angora y el silencio de marzo.

El monje jainista de la cabaña azul
repetía hasta el cansancio
que un número limitado de individuos atraviesan el cosmos
y en cada una de las existencias,
 son una vez y otra
 amantes, hijos, padres, hermanos.
 Te contemplo y encima de la blusa
acaricio tu pezón
pensando que ese gesto en otra vida
pudo ser un incesto
o un delito universal de abuso
y en esta noche helada te arranca una sonrisa.
"Si no estuviera tan fría me colgaria de la luna"
aseguras acariciando mi cuello
y pisando delicadamente mi ingle
 con tu pie blanco y desnudo. 
El dragón del fondo de la tierra
se estremece un momento
y lo vemos corcovear bajo la hierba helada.
Te aseguras que los niños duermen
y siento que me llevas en tus brazos
aunque seas tu la que reposa contra mi pecho. 
El ángel del tiempo
cruza el cielo opacando el creciente
y el agua de la noche se vierte en el cuello de los pinos.
Un perro aúlla. A lo lejos
redoblan y danzan un amor de escarcha
las estrellas.

GOCHO VERSOLARI

Ilustración: Eve II por John Logan
Publicar un comentario