lunes, 21 de octubre de 2013

Debo escribir Ocho Poemas


 





Debo escribir ocho poemas
y así romper la tenue barrera de los siglos
en la que siete ha sido siempre 
 el número sagrado
y ocho,
- dos veces cuatro -
el guarismo de la estabilidad.

Ocho poemas:
Dos búfalos con las patas abiertas.
Dos vacas rumiando mientras buscan en las nubes
un pendúnculo de eternidad.
Ocho poemas:
Tú y tus siete dobles
jugando desnudas en un prado
con coronas de pétalos y ajorcas de flores
(Escucho las risas mientras caminan mi vientre
hecho de hormigas y caracoles). 
Ocho poemas,
cuatro pares de soles latiendo en el oriente.
Ocho estrellas fijas en una danza azul.
Cuatro pares de pupilas abiertas y sin brillo
mientras los misiles iluminan
el índigo del cielo.

Una muerte me cruza y se derraman
ocho perlas en el cuenco de mi axila.


GOCHO VERSOLARI

Ilustración: La Danza - Mongrell Torrent

jueves, 17 de octubre de 2013

"No me Abandones" - Variaciones sobre tu Partida





Variaciones sobre tu partida: Video 1 



Hay tormenta
dices con voz cuadrada, sin ángulos ni aristas
Mira los relámpagos. Comentan que los truenos
son las voces de Dios.

Y sirves la cena donde el ocumo
 vibra celeste en sus vainas invisibles
Me dices que los niños duermen. Siento
que tu corazón late en las lejanías,
en un mundo más allá de esta lluvia
 y de este dolor  que en tu vientre
y en la planta de tus pies desnudos
se acurruca como una cobra azul,
 para mezclarse luego con el sol del mediodía, con la luz estruendosa llena de voces enormes  y cantos lustrales.

Ahora llueve. Los rayos
sacuden la pequeña casa y la luz parpadea
 y los rescoldos azabaches de la noche
se trepan por tus empeines y narras la anécdota de tu bisabuelo
que subiera con empeño la senda del día, la pendiente del sol
y luego   descendiera
para contar sus experiencias en el cielo olvidado.

Duele el agua que se precipita a baldes desde el cielo.
Duele la tenue y serena certeza de la tormenta
que no deja de arrojar el odio del azur. El dolor nos rodea - te digo - pero no me abandones.
Las lejanías
sólo guardan regresos en sus pechos. No me abandones. De hacerlo
tropezarás con los dientes de las olas
y  los embrujos que tu madre  pronunciara cuando naciste:
"Nunca caminarás descalza
y los suelos se replegarán bajo tus plantas".
 Sin embargo por aquí te conocen
como "la reina de los pies desnudos" - No me abandones -
hay niños invisibles en el aire
y caracoles azules que contienen tu partida.

Sin respuesta,
tu sonrisa y tus trenzas recogen los platos y un grito de ave
llega desde el cuarto de Daniel
Caminas hacia allí, recoges su llanto, descubres tu seno derecho
y afuera escampa con silentes y redondas notas que llegan desde el oeste
donde los insectos se bañan en el agua tibia de la lluvia de verano
y tus pies, emancipados del cuerpo, dejan huellas violetas
que luego alimentarán los cielos del atardecer.

Variaciones sobre tu partida: Video 2

(En la voz de Gocho Versolari)


Ponte el vestido azul. Marcha despacio cuando me dejes
para grabar la distancia de tu cuerpo
en los ojos de la nuca donde guardo
el coral en polvo que alguna vez recibiera
de una  estrella tan remota y azul
 como tu voz. 
GOCHO VERSOLARI

Ilustración: 5d0a9271_by_warhammerphoto

miércoles, 16 de octubre de 2013

Facebook: Oscurantismo y estupidez


Queridos amigos:

En el día de ayer la corporación Facebook retiró de la página GOCHO VERSOLARI, OBRA POÉTICA una de las ilustraciones del poema "El Cielo Niño". Se trata de la fotografía de Sergei Bizyaev "Light" en la que se perfila una m...ujer desnuda sobre el tronco de un árbol. El cuerpo está tenso mirando el cielo lejano y su postura prolonga la del tronco. Una verdadera obra de arte cuyo espíritu está del lado de una lírica pura más que del erotismo.

Los que quieran apreciarlo lo encontrarán en la siguiente dirección donde figura el texto original del poema:


http://gochobersolari.blogspot.com/2013/09/el-cielo-nino.html


No es mucho más lo que quiero agregar. El oscurantismo, la estupidez y la enfermedad del instinto se revelan por sí mismas. Tan sólo señalar que en lo que hace a la ilustración de esta breve nota no será censurada, ya que no hay ningún desnudo en esta sinfonía de crueldad. La muerte puede reinar por todas partes, siempre que no muestre los genitales.

 

GOCHO VERSOLARI

 


domingo, 13 de octubre de 2013

Hermoso Animal




Hermoso animal
que regresas soñando con mi cama y el calor de la noche 

desplegado en el mediodía
cuando los huesos de la tarde hierven bajo la resolana
y tus pies desnudos tropiezan con mis callejones, mis abismos, mis silencios  y los monstruos sensuales que me habitan.


Es el momento que debes alquilar el batiscafo del vecino nonagenario; el que desde sus chanclas te mira y te desea  cuando  dejas tus huellas en el barro de la entrada. Con él treparás el cielo líquido de tu droga íntima, aquella que elabora tu alma
diariamente y que te duerme y te despierta gloriosa cuando los grillos del día modulan un aquelarre de versos,   de estrofas y de dioses.

Remontarás los abismos

y cuando llegues al nivel de la tierra,
donde las profundidades se achatan y equilibran,
cacarearás y pondrás un huevo azul, tan azul que hará gritar a los niños del crepúsculo
enceguecidos por el color súbito, innominado
y veré las plantas de tus pies pendiendo del sol que se aleja y te lleva y se aleja
y se aleja y te lleva
hasta volverte luna

en el cielo amortajado de la Ciudad de Pan.

GOCHO VERSOLARI

Huellas Desnudas sobre la Página en Blanco.



Al recorrer descalza la página en blanco,

tus huellas dejan signos antiguos, 
ignotos,
             arcaicos
y sueñas que el papel virgen
es una playa de blancas arenas

donde un cachalote fantasma
lanza a lo lejos el agua del crepúsculo. Sueñas
que te tiendes a morir junto a la espuma; que en la mañana
tu cuerpo será una piedra blanca, suave
y el atardecer te encontrará desnuda. Ahora
mis versos tropiezan con tus pies descalzos
y mis palabras se enredan en tus huellas
y surge un monstruo de múltiples cabezas
en vez de un poema agrícola o marino; la página
es un desierto bajo el sol; el invierno
se yergue desde el vientre del papel y me uno a ti
trazando con mis pies el arcano inicial, el primer verso. 

El cielo nos conduce
mientras cubres tu sexo con plumas de gaviotas
y a lo lejos brilla como un vientre entre las sombras
la luna 
 amarilla de la Ciudad de Pan. 


GOCHO VERSOLARI

miércoles, 9 de octubre de 2013

Descalza en la Ciudad de Pan




Aún resuena 
la olla del mediodía en su reverbero azul
y vuelves  a surgir descalza del tronco del ombú
donde ya sospechaba una entrada  en las raíces hacia aquel verano en el que cumplieras dieciocho
y te regalaran una mirada llena de percal
y un dije de brillantes
y un ramo de glicinas azules como tu cielo
Entonces caminas hacia mí y un estruendo de labios redime la fronda de la vejez de este largo tiempo de humedad añeja  y acumulada en mis riñones;
de estos años
que cuecen mis rodillas con el dolor de la lluvia.
Las puertas de la Ciudad de Pan lanzan vibraciones violetas al verte llegar 
y nos adentramos en la masa de las paredes, en los suburbios con escaleras azucaradas
y grillos empalagosos que no dejan de cantar
y cantar
y buscamos la casa con el primer piso, las ventanas
con forma de corazones y la sospecha de que alguna luz creciente se deja caer desde un cielo
que apenas sabe de nubes y de grises.
Entonces nos amamos
una vez 
y otra
y tu sexo canta
y no deja de cantar.

 Sólo en la ciudad del pan
puedes llegar descalza desde el tronco del pasado,
vestida de enredaderas y diademas de sal
para grabar tus pisadas
una vez
y otra
en la humedad ardiente y ahuecada
de la luna final.
.

GOCHO VERSOLARI

domingo, 6 de octubre de 2013

Estruendo de vacas.



En los templados establos
donde el amor huele a paja,
a honrado estiércol y a leche,
hay un estruendo de vacas
que se enamoran a solas
y a solas rumian y braman

Miguel Hernández




Las vacas atronan las praderas
con un silencio rumiante bajo el sol de junio.

(De vez en cuando
un mugido
nos recuerda el paso de las cosas,
que no es otra la función del sonido)

Luego los siseos leves, el caminar entre la hierba
el agua del abrevadero  cruzando las gargantas
y el sol, siempre el sol florido, granate, azul, desconsolado
implacable como una cebolla enorme en pleno cielo.

El sol demoledor de las tres
que arranca rasguidos de las piedras
y los rumores de las colas de las vacas
espantando las moscas de sus lomos.
Toda una sinfonía. 
                          El espíritu de Mozart
rumia uvas en la alberca y huye a eso de las siete
a la sombra del bosque
donde alguna ninfa se escaparía  a meditar
y se vería a sí misma en las copas de lo árboles
tendida sobre el pecho de un humano
Y el sol, 
             y sus gritos inarticulados,
agónicos,
              robustos
que caen entre las vacas serenas
arrastrando mi soledad
a los establos.

GOCHO VERSOLARI

Moneda Púnica






Tengo ahora 70 soles peruanos.
Cojo la penúltima moneda, la que suena
69 veces púnicas.
Y he aquí, al finalizar su rol,
quemase toda y arde llameante,
                                              llameante,
redonda entre mis tímpanos alucinados. ...


César Vallejo - Trilce   XLVIII  (Fragmento)


1


La moneda púnica
cinco veces púnica de Vallejo
se hunde en la ancianía
bajo la tapa del crepúsculo
en el ojo del amo,
del déspota
que se mantiene siempre el mismo
debajo de las formas.

La moneda púnica
va y viene,
salta y rueda,
grita,
susurra
y se pierde finalmente
en los recodos del sueño en que la luz
es un murmullo leve

Hay sombras soñadoras
que muerden estatuas en la luna



La moneda púnica de Vallejo
sigue rodando a lo largo de los años
y no llega todavía
 a esta tarde que no conoce
el "París con aguacero"

La moneda púnica de Vallejo
ha saltado el tiempo y se ha instalado detrás de tus ojos.
Solamente puedo verla con la luz del crepúsculo, cuando el brillo se desliza latiendo por el canto
y rebota en las uñas del gato
y en el vientre del viejo de arriba que en las tardes
se dedica a mirar a las muchachas
mientras hunden sus pies en el lago
y para quienes la moneda púnica se encuentra en el limbo de la riqueza
o simplemente 
es un brillo,   un sueño,  un fetiche derramado por los siglos
que se encarna en tus pisadas,
en el gato somnoliento
en la luna tendida como un niño
junto al bosque y a las luces de la noche.

Súbete a la moneda. Haré que ruede incansable
por mares y silencios.

GOCHO VERSOLARI

miércoles, 2 de octubre de 2013

La Pasión de la Ratona Miñajapa - Nuevo capítulo de LA AGONÍA DEL UNICORNIO -


LA AGONÍA DEL UNICORNIO

por Ricardo Iribarren

 

 

Nueva entrega: 

La Pasión de la Ratona Miñajapa. 

 

 http://www.islabahia.com/arenaycal/2013/208_octubre/ricardo_iribarren208.asp


Luigi Luscenti, el anarquista, destruye accidentalmente el centro de la vida del Ratón Cañupán, compañero de su esposa, la ratona Miñajapa. Ella presencia la destrucción de la gruesa y gelatinosa larva que formaba el núcleo de la existencia del ratón, y este hecho desata un estado de shock. Su marido debe procurar silenciarla para que no lo descubran...





Ilustración: Niño Búlgaro comiéndose una rata - Dalí