jueves, 17 de octubre de 2013

"No me Abandones" - Variaciones sobre tu Partida





Variaciones sobre tu partida: Video 1 



Hay tormenta
dices con voz cuadrada, sin ángulos ni aristas
Mira los relámpagos. Comentan que los truenos
son las voces de Dios.

Y sirves la cena donde el ocumo
 vibra celeste en sus vainas invisibles
Me dices que los niños duermen. Siento
que tu corazón late en las lejanías,
en un mundo más allá de esta lluvia
 y de este dolor  que en tu vientre
y en la planta de tus pies desnudos
se acurruca como una cobra azul,
 para mezclarse luego con el sol del mediodía, con la luz estruendosa llena de voces enormes  y cantos lustrales.

Ahora llueve. Los rayos
sacuden la pequeña casa y la luz parpadea
 y los rescoldos azabaches de la noche
se trepan por tus empeines y narras la anécdota de tu bisabuelo
que subiera con empeño la senda del día, la pendiente del sol
y luego   descendiera
para contar sus experiencias en el cielo olvidado.

Duele el agua que se precipita a baldes desde el cielo.
Duele la tenue y serena certeza de la tormenta
que no deja de arrojar el odio del azur. El dolor nos rodea - te digo - pero no me abandones.
Las lejanías
sólo guardan regresos en sus pechos. No me abandones. De hacerlo
tropezarás con los dientes de las olas
y  los embrujos que tu madre  pronunciara cuando naciste:
"Nunca caminarás descalza
y los suelos se replegarán bajo tus plantas".
 Sin embargo por aquí te conocen
como "la reina de los pies desnudos" - No me abandones -
hay niños invisibles en el aire
y caracoles azules que contienen tu partida.

Sin respuesta,
tu sonrisa y tus trenzas recogen los platos y un grito de ave
llega desde el cuarto de Daniel
Caminas hacia allí, recoges su llanto, descubres tu seno derecho
y afuera escampa con silentes y redondas notas que llegan desde el oeste
donde los insectos se bañan en el agua tibia de la lluvia de verano
y tus pies, emancipados del cuerpo, dejan huellas violetas
que luego alimentarán los cielos del atardecer.

Variaciones sobre tu partida: Video 2

(En la voz de Gocho Versolari)


Ponte el vestido azul. Marcha despacio cuando me dejes
para grabar la distancia de tu cuerpo
en los ojos de la nuca donde guardo
el coral en polvo que alguna vez recibiera
de una  estrella tan remota y azul
 como tu voz. 
GOCHO VERSOLARI

Ilustración: 5d0a9271_by_warhammerphoto
Publicar un comentario