martes, 1 de abril de 2014

Quinto intento de escribir un poema sobre la rosa




Este es el quinto intento de escribir un poema
sobre la rosa.
Miro a mi alrededor. No hay rosas
ni siquiera dibujadas.
Quizá un flamenco en mi mente,
un laberinto,
un gekko;
un ladrido a los lejos
o el gato que la vecina
 arrojara a las calles del invierno
por ensuciar los muebles.
Nada que evoque la sombra de una flor.
Quizá deba escribir
sobre la ausencia de la rosa;
ese elixir de escalonadas formas
como los techos medievales,
ese perfume dulce y vegetal,
el tallo tosco
y las tiernas espinas que sueñan
la sangre del planeta
y la de aquel
que no deja de evocar todas las rosas
sin detenerse en una.

Otro poema fallido y van dos días
que persigo a las rosas,
que las veo trepar en las mañanas por el este
y hundirse en tus huesos,
en tu piel.

En tus estrellas.

GOCHO VERSOLARI



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