miércoles, 23 de julio de 2014

¡Deja que salga la Bestia!



Dejemos salir un pedazo de la bestia
tenue y licuado como la luna que nunca fue  sólida
Dejémoslo salir aunque nos amenace con la presión de tres milenios
y diga que si abrimos las compuertas
un abanico de albaricoques nos estampará las muelas 
y quedará plasmado en los basaltos de las generaciones
que nunca debieron resucitar
y resucitar
y pedirnos que liberemos una pezuña del colosal salvaje lleno de moho
que llevamos dentro
un poco más abajo del ombligo, aunque para muchos
se encuentre en el lóbulo frontal
o en el corazón arracimado y arrugado como u na pasa
Llegas descalza por el muelle del crepúsculo
aunque aquí no haya mar, pero tus pies
caminan por las nubes brillantes de las siete
y me pides que libere la bestia, que la deje
asomar un trozo de cuerno retorcido 
para que la luna lo transforme en cuervo o en paloma,
en mariposa o en sapo, 
en reptil o somorujo. 
La bestia, 
la mía
no la de otros, 
la que porto desde mi nacimiento,
fluye como un arroyo mientras los gusanos del amanecer
se precipitan gozosos, 
recién nacidos
sobre la carne de los días.

GOCHO VERSOLARI

Ilustración: lrsHessingValjean - CreationStory
Publicar un comentario