viernes, 11 de julio de 2014

La Uña Clavada en la Tetilla




Cuando Lázaro de Betania regresó del sepulcro
dijo que en la muerte
como en la vida
un gato  se quita una uña
y la clava disimuladamente en tu tetilla,
de modo que corres y corres
tratando de escapar del dolor
que está en ti mismo
y entonces
levantas palacios, fortalezas,
 grises civilizaciones; engendras
a quienes serán tus herederos
con otras tantas uñas  
clavadas en sus propias tetillas 
Ellos cubrirán la tierra de cemento
tratando inútilmente
de calmar el dolor...

Lázaro hablaba alucinado
mientras una mujer lo uncía con aceite
y el sol del verano
arrojaba sus  serpientes rojas
sobre el polvo marrón de Galilea.



GOCHO VERSOLARI
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