jueves, 24 de julio de 2014

Pendones del Dolor





Tierno tendedero donde cuelgas los pendones del dolor.
En las mañanas,
los vecinos desfilan para ver los paños con estrellas grises,
con gritos y con dientes dispuestos a morder
si alguien los acaricia. 
Tierno tendedero dispuesto a recibir tus penas
como si fueran perlas de carne palpitante
que recitaran monocordes los diálogos antiguos;
reproches contenidos 
en los monederos de tu indignidad. 
Luego llegarán los niños de la tarde
y pedirán colgarse de los ganchos para que las estrellas los descubran
y los lleven
y los lleven
Cuando seamos grandes sufriremos como la tía Tita
dirán a quién le pregunte, ansiosos
de sumirse en la corriente del dolor ;
la que fluye por encima de la atmósfera;
la que usa parasoles para evitar los grandes mediodías,
los sentimientos triunfales de la doce
las seducciones de las lunas
en los senderos de abril,
y el amor que a veces estalla 
y explota
y estalla y se lleva las cortezas y arrastra las resacas
y hace temblar las tierras y las carnes,
los troncos y la hulla...

...muere un cuervo
y los graznidos se van corriente abajo
con los huesos de un niño.

GOCHO VERSOLARI
















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