martes, 14 de octubre de 2014

Las Celestes Hormigas del Crepúsculo




Cuando falta una hora para que llegues
la tierra ríe
al presentir las caricias
de tus desnudas plantas.


Cuando bajas descalza la ladera,
mi corazón ya ha llenado de guirnaldas
mi garganta. 

Te espero con  el fuego encendido;
  tibia la leche de cabra;
tierno el requesón

Y bailarás alrededor de mis pájaros
y tenderás la mesa para tres. El lucero
será un niño que gire  entre nosotros.

Aún es de día. Aún tiemblan
las celestes hormigas del crepúsculo. 

GOCHO VERSOLARI

Ilustración: Dimitar Voinov Junior - 

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