domingo, 16 de noviembre de 2014

...desde el cielo aún azul (Epojé de la Melancolía)




En medio de nuestra felicidad
hubo una tarde en que me hiciste llorar
dijiste mirando con ojos fijos la granada
que colgaba del soporte del techo; fruta madura,
prometiendo jugos y sabores
en la tarde calurosa de junio
Para afianzar tus palabras derramaste una lágrima tenue,
llenando el verano de afanes rojos
que cruzaron el patio y se detuvieron
en las rugosas hojas de la higuera.
...me hiciste llorar,
repetiste mientras la lágrima se trenzaba en tus labios,
se detenía y se expandía
con la gracia del agua.
Y en el patio cargado de glicinas hubo consuelos y caídas,
dragones y princesas,
silencios y alborotos
y quedamos jadeando mientras la tarde avanzaba implacable
y el sol ensayaba su corazón de sombras
y una anémona con ojos nos miraba
colgada en el tiempo
no aquel de los relojes, sino el que retornará
cuando el universo gire un ciclo y nos encuentre
haciéndonos el amor entre las glicinas, soñando con duendes y sombreros
mientras las estrellas despiertan y alborotan
desde el cielo aún azul.


GOCHO VERSOLARI

Ilustración: Will Barnet
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