lunes, 10 de noviembre de 2014

La Carroña del Sol



La imaginación se prende
de los cables de alto voltaje que en la noche
sueñan con ser ninfas adolescentes,
para prostituirse en las tabernas del puerto
y trepar a los barcos azules cargados de semen
que zarpan en la madrugada y se hunden a los pocos mundos.
Sabes que el sonido de los cables es la queja
por lo que son,
por lo que no son,
por el anhelo de tener tu rostro y tus oídos
y pasar como tú las noches del invierno
en vela,
recostada en la ventana,
escuchando las vibraciones del cielo,
saboreando la ansiedad de la luna
y trepándote al lomo de los buitres  helados 
que devoran con el afán de cada día
la carroña del sol.

GOCHO VERSOLARI

Ilustración: Georges Mazilu
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