lunes, 5 de enero de 2015

El Invierno es un Hombre con Cara de Asno



El señor del invierno  llegará a cenar;
tus padres aspiran brindarte en matrimonio,
de modo que cuando llegue enero
las bodegas se llenen de granos; los becerros
colmen los corrales
y no falten en las noches el calor y la comida.

Tu madre te pide que te calces. El invierno
es un hombre con cara de asno
vestido con librea y con aretes. Digno, 
monta un escarabajo azul 
con el que trepa las escarchas de las madrugadas. 

Traerá un vino blanco añejo
y una sonrisa en la que se contarán sus dientes. 
Tardarás en bajar de tu recámara. Te presentarás desnuda 
cubierta por tu risa de  ángel y  tus largos cabellos   
Los destellos de tu piel 
rodarán en la mesa y escaparán hacia la  noche
deshaciendo el hielo, combatiendo la escarcha. El invierno
moverá sus orejas de pollino
y sobre el lago helado
plañirán los pájaros de las estrellas. El invierno
te tomará la mano procurando helar tu piel rosada. Será un duelo.  En la mesa
se entibiará el pavo; el puré de manzanas
será una tenue masa congelada. 
Tus padres
serán duras estatuas de hielo. Sólo tú y el invierno, tomados de las manos
se mirarán uno al otro mientras ruedan los siglos 
sobre las madrugadas y las noches;
sobre tus pezones que apuntan al pollino helado
 a las noches sin fin;
 al tremendo vacío de las constelaciones
y al complejo abalorio de los astros, 

GOCHO VERSOLARI

Ilustración: Tallion- Deviant Art.
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