martes, 24 de marzo de 2015

La Navaja del Sol Juguetea con tu Muerte



Cuídate del filo de la mañana
cuando sales descalza con los primeros brillos.
Los cielos te persiguen;
olfatea tus huellas como perros azules
y la navaja del sol busca tu cuello;
besa tu glotis ;
 juguetea con tu muerte,
la eleva,
la lleva a la apoteosis
y la derrota  en cada uno de los pasos
que tus desnudos pies trazan y trazan
sobre el lenguaje antiguo de la hierba.

GOCHO VERSOLARI

lunes, 23 de marzo de 2015

Ensayo Sobre la Asonada de un Invierno Fantasma





Desde la tarde
se desprenden carámbanos de un invierno fantasma.
Congelan desde dentro
el aire de la primavera. Si bajaras descalza
derretirías los puñales helados
que desuelan el linóleo;
que maquinan el dolor de las luciérnagas;
que llenan de hambre los platos rebosantes

preparados por las manos tibias de la Madre.

Si bajaras descalza,
sombras azules de tus huellas
espantarían
colmenas de fantasmas congelados;
una lenta rebelión de los colores
te tomaría como líder;

el viento cargado de sustancia
hallaría refugio
en la primera sierpe del verano
que emergería de tu empeine derecho
y danzaría azul sobre los vidrios ateridos,
liberando las gotas de la madrugada.

Hay un invierno que late en cada cosa.
No lo dejes acercar a la vida.

Ni a la muerte.




Ni al pan.






Ni a las estrellas







GOCHO VERSOLARI

Ilustración: "Sara" - John Loggan

domingo, 22 de marzo de 2015

...y ya suelta sus perros de silencio.








Tomo un verso
con la yema del índice derecho. Como si fuera
la punta del bigote de un ratón. Lo pongo delicadamente
en la cuarta nube que se detiene sobre tu cabeza
Tomo otro verso. Lo devoro. A un tercero lo coloco en tu vientre
exactamente al norte de tu útero,
como una suerte de embarazo celestial
o profundamente terrenal. 


Y así verso tras verso,
los distribuyo en tus montañas y tus ríos;
en tu arte de cabalgar  silencios
y enredarte en algodones seculares.

¿Qué quedará por último?
La cuna azul de la nada.
 La indolencia del vacío.
El ojo sin pupila;
 la pared blanca;
el buitre translúcido;
la campana que suena sin badajo;
el aullido de la bruja;
la carcajada del basural izquiedo... 


...una fanfarria universal anuncia
que el poema termina
y ya suelta sus perros de silencio.

GOCHO VERSOLARI


Ilustración: Alfred Brito






sábado, 7 de marzo de 2015

Debo purificarme




Debo purificarme
dijiste mientras caminabas hacia el lago.
(El deshielo
cubriría el prado con  plateadas serpientes).

Al mojar tus pies en el helado flujo
 subirá el silencio por tus piernas
Lo encontraré en los labios del crepúsculo
cuando murmure  versos en el viejo lenguaje
 de las corolas y de los colibríes

Debo purificarme...
repites mientras la noche
se abalanza como una mujer agonizante.

Aullidos de lobo;  en licántropo delirio
   se encierra un hombre detrás de las garras,
del pelambre lunar y atardecido.
 Un hombre que desea penetrarte
lejos de las hogueras.

¡Corre con él desnuda por los bosques!.
¡Que su deseo
sea tu pila bautismal y el agua de los cielos!

(En las entrañas de la tierra
un camino conduce a las estrellas).

Llega el amanecer. Los fantasmas
se marchan con la niebla.
Tomas una serpiente congelada,
la pasas por tu rostro
e incias el viaje hacia la tarde del día siguiente
donde te espera
 la perla del día entre dos cerros.

(Debes recogerla
y guardarla entre los dedos de tus pies).

Una lluvia leve
 tuerce el silencio de las eras. Lo conduce
hacia tu seno izquierdo,
hacia tu albo pezón;
hacia tu vida que repta por las paredes de la noche;
hacia tus pies desnudos que recorren
el silencio de las constelaciones.

(Anhelo tu mirada
vacía de pájaros y de serpientes.
Anhelo tu existencia
que marcha por los subsuelos de mi pecho
Anhelo tus empeines
asomados al cielo de mi cuello)

Regresarás
cuando un dragón de luz
remonte el poniente y devore una por una
las estrellas.

GOCHO VERSOLARI