sábado, 13 de junio de 2015

La niebla - TENTACULO




La niebla es una mortaja
con un corazón de campanillas
me dijiste jadeando
luego de tu danza descalza
en la baranda de la azotea.

Sólo se distinguía en el muro del patio
la silueta de hombre diseñada
por la humedad de los últimos otoños.

Con la toalla al cuello y los ojos brillantes
me tomaste la mano.
Revolquémonos en la niebla,
dijiste.
En la cocina, el agua hirviente
lanzaba edredones pardos en la tarde

Salimos en la mañana
a la calima más espesa del siglo.
Con timidez nombré a John Carpenter
y los seres oscuros
que algunas brumas escondían. Sin dejar de reír
te subiste a las colinas blancas
que llenaban el patio.

Desde entonces,
no te vi más.

 Al final de la tarde,
el sol volvió a brillar.
Un gato escuálido y verde
  maullaba de hambre. Le di leche
y ahora te reemplaza.

En los crepúsculos de otoño,
el señor de la niebla
te pedirá que bailes
la danza descalza, eterna
 que llenará los cántaros con brumas tan sedosas
como tu piel.

El gato
maullará azul cuando el sol
atraviese las nubes más bajas.
Con su mirada felina
 explicará que es el rescoldo
de tu seno derecho;
que se quedó conmigo,
para ayudarme a modelar en la bruma
tu imagen.

Tu recuerdo

GOCHO VERSOLARI

Ilustración:  "Bailando Descalza II" by_Wandeclayt
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