viernes, 14 de agosto de 2015

Variaciones sobre Isadora Duncan (De "Poemas Anagógicos")




 Isadora Duncan
baila descalza en el recodo de la medianoche,
cuando en tu fontanela
se abren cien puertas
por donde  dioses y espectros
entran y salen

 Isadora Duncan te sonríe,
te pica el ojo
y el silencio se cuela por tu pie derecho.
Te quitas las pantuflas de invierno. Bailas con ella;
acostado en mi "sillón ilustre",
observo la coreografía silente,
el tenderse,
el levantarse;
las caricias de los cuerpos sin un solo roce.

Nunca admitirás
que Isadora duncan es un fantasma de la medianoche
que su muerte sigue aconteciendo
cuando el sol se pone y arrastra un automóvil
la larga boa del crepúsculo

De puntillas,
el espectro de Isadora Duncan se detiene
un momento antes de tu rostro,
cuando las flores negras cierran las corolas
y las cien puertas de tu fontanela
golpean con un eco ilusorio
las nubes del invierno.

Déjame bailar a tu lado
la danza de los sueños. No te marches
hacia las profundidades de mi ser
con el pretexto de arreglar el sótano.
Las nubes heladas de diciembre
arrojan monstruos tremulantes
que se estrellan contra los muros de la casa.

Los espectros se licuan uno a uno
en el viejo linóleo;
Isadora Duncan y tú, 
se duermen mansamente
con la salamandra sin forma de mi voz,



GOCHO VERSOLARI

Ilustración: dancing_barefoot_II_by_wandeclayt
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