miércoles, 30 de septiembre de 2015

No dejes de llover sobre mi ombligo





Regresarás pasado el mediodía
cuando canten los gansos y la tarde
apronte su vuelo hacia sí misma.

Entonces nos acurrucaremos;
apoyarás tu sueño en mi cabeza
y tu mano en mi pan.

La tarde nos mojará con  cigüeñas azules
y enhebrará agosto
 cintas de luz en tus tobillos

En el crepúsculo mojaremos la masa
para reparar  las paredes del levante
que destrozaran los monstruos del poniente.

No dejes de llover sobre mi ombligo
desde las luces que vomita el norte;
desde el cielo que hiláramos.



Desde el grito del pan.

GOCHO VERSOLARI

Ilustración: Crimson Night by Yayoi Matsunaga

domingo, 27 de septiembre de 2015

Siembro Caballos (De "Cantigas Herejes")


centaur_girl_by_stinq



"Yo no siembro caballos" - (Nietzche, en los primeros momentos de su locura)

Mi semen es un cubículo implacable
donde siembro caballos
que al llegar agosto pugnan por crecer,
levantar las cabezas,
desplegar las patas
y correr, correr
sobre la vulnerada alfombra
de los espermatozoides.

Sigo sembrando caballos
en los jugos de mi cuerpo,
a medida que  la canícula
avanza y trae tu rostro
alto como la levadura
de la que emerge el mundo.

Ahora  cabalgo tu labio inferior. Mi potro
bebe en tu boca,
se encarama en tus dientes de abajo y luego,
jinete y cabalgadura
derivan por tu lengua a tu garganta,
recorren tu tráquea
y terminan aguardando un nuevo amanecer
en los tenues caudales de tu estómago.

Agáchate.
Mira como cuelga la blanca luna
de los ojos del alazán.

GOCHO VERSOLARI

Ilustración: centaur_girl_by_stinq

jueves, 24 de septiembre de 2015

No podemos permanecer en el Sano Juicio en esta Noche de Setiembre (De "Poemas Anagógicos")



Permanecer en el sano juicio
como diría mi abuela, 
no es bueno en las noches de setiembre
donde en medio del llano 
se levantan montañas que luego se derrumban
y los pájaros transportan lagunas en las alas. 

Permanecer en el sano juicio
no es aconsejable 
cuando te acercas descalza y perfumada, 
haciendo sonar  las tablas del corredor
y crujen los fantasmas ante el balanceo de tus senos
y la soledad del sendero se deriva por canales
tiernos como  trompas de elefantes.
que obrarán a modo de caricias
en tu labio inferior.

Y el aire se llena de bazares
y de miradas de sabios ancianos y sabemos
que no estamos solos cuando hacemos el amor,
aunque tranquemos las puertas de la casa
y no haya fantasmas, insectos, amebas
que ronden por los cuadrados ángulos.

 Siempre estará la anciana
observando desde un rincón del aire
cada uno de los movimientos y los pelos que se escapan de los cuerpos
y se ocultan debajo de la cama
mientras la noche de setiembre cuelga de los tersos capullos del otoño
y la luna se extiende y se extiende 
como tu huella azul,
desnuda,
en las tablas del patio.

GOCHO VERSOLARI

Ilustración: José Manchado

La Luna se ha instalado en tu Empeine Desnudo (De "Cantigas Herejes")


Se abre el día
como el vestido de una novia;
el valle, las laderas, el viento
sueltan buitres invisibles
encargados de beber los enjambres de muertos 
que nos siguen en la mañana blanca.


La luna lejana
se ha instalado en tu empeine desnudo:
un silencio que brilla,
y cada huella que dejas en la calle
 mezcla la tierra con la luz
 entre azul y plateada.

Y en el día que se abre,
el sol juega a tus pies:
cachorro lento y tibio
escurriéndose en tus plantas y en tu sexo;

Ahora
te toma de la mano y te sumerge 
entre las  bestias violetas de la tarde.

GOCHO VERSOLARI

Ilustración: Noon_resting_by_JunKarlo

viernes, 18 de septiembre de 2015

La Emisaria de la Civilización del Pan (De "Poemas Anagógicos")



Atravesando galápagos sin ojos
llegaste a este punto del silencio
donde el crepúsculo
 se derrama a través de la arboleda.
Ahora  caminas descalza hacia la noche
con un pez y un par de labios
en la mano derecha.

Rompe la luna el cascarón del cielo
y un ave de rapiña escapa
de su jaula de luz
cuando ensayas tu lustral desnudez
en la  orilla  del tiempo

En tu planta derecha grabaste un círculo
con un punto brillante. Recuerdo
de la lejana civilización del pan
a la que batieran los aullidos
y las noches heladas
y la muerte como un rey enfermo
en un trono de cemento azul.

Atravesando galápagos sin ojos
te marchas
luego de esta apasionada unión sin cuerpos;
luego del gemido
que aprisionara orugas  y danzara tu piel
como un grito del sol.

Que lejano está el mar. Atardece
sobre tus huellas claras 
y tus aves azules que se baten
en una brillante retirada. 

Arriba,
persisten las estrellas.

GOCHO VERSOLARI


Ilustración: Sergio Lopez 1983 - American Plein Air and Concept painter

jueves, 17 de septiembre de 2015

Lunar 1 (De Poemas desde el Tentáculo)



Me dices
que nunca probaste el almíbar de la luna
ni siquiera
cuando pasabas por la casa del cura
y te detenías en la réplica del cielo
que armaran los niños con cartón y piedra.

El regusto a madreselvas en tus labios 
es la gelatina espesa de la luna
que llega a tu boca desde las inmensidades.

Los pollinos del pueblo se alborotan
cuando agitas levemente las caderas
al pasar junto a ellos
Y sigues marchando,
 descalza por las piedras del camino,
llevando en tu espalda el  lago que dejaste
y que se escinde en un plateado par de alas.

Y tu marcha congela la aldea y la estalla
en medio de la prodigiosa siesta.
A eso de las cuatro,
una pequeña luna azul
llevará tu presencia
hacia el bosque del muerto
donde los dioses guardan
un cráneo repleto de monedas.

Has llegado hasta mí.
Te pido:
bebe un poco de pan tibio
que acaban de dejarme
 los últimos rescoldos de tu luna.

Gocho Versolari

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lunes, 14 de septiembre de 2015

Atractor 30 (De "Poemas Anagógicos"



...y heredarán tus hijos
la hermosura del monstruo
que aún recorre el horizonte
de arriba abajo
de abajo arriba. 

No mires pájaro. No mires el silencio,
porque lo deformas y las pausas se transforman en silentes gorgonas
envenenando nuestros espacios y los arañazos de tiempo
que trazáramos en las tumbas milenarias
cuando las amantes blancas nos visitaban en los sarcófagos
y se tendía la luna como una tenue línea alba,
recta
que atravesaba el mundo. 

No arañes, atractor, no mires, que tu ojo derecho
es una gota de locura atravesando mi cráneo,
es la madre de mis desparejos versos
y el padre del dolor
de tus huellas desnudas sobre las bisagras de la noche 
que no llegan a abrirse, 
que no permiten el paso de los monstruos 
que nos envían al cielo de las codornices,
donde las nubes aprietan inmerecidas garras;
no arañes, atractor, no te ensañes con las uñas de mi amada
con la sombra de su pie derecho que ha crecido
para recorrer el último horizonte de la luna;

 el primer canto

                        de la primera estrella. 



GOCHO VERSOLARI

viernes, 11 de septiembre de 2015

Bodhisattva (De "Poemas desde el Tentáculo")



Me lleno de una extraña compasión
cuando veo las nubes
en su ir y venir. La incertidumbre
 del viento me coloca un halo 
alrededor de la frente;
me transforma en  Bodhisattva, blanco y lánguido ;
la imagen
 del perro del vecino
que vacila entre árbol 
y árbol;
tu andar,
tu ir y venir,
tus pies descalzos entre la glorieta
y la tumba de tu madre,
ese acercarte a mi cama,
ese alejarte, 
ese morderte el labio inferior
y mirarme y apartar los ojos,
me cubren con el manto de la misericordia,
no sólo por ti,
no sólo por el perro,
sino por todos los seres y las cosas.

Prendido de la luna,
abril muere despacio
y el dolor del sufrimiento universal
se amarra a sí mismo y se engancha
una vez
y otra 
de la tenue cola de mi muerte.

GOCHO VERSOLARI

Ilustración: "Yoga" por Artofdan

sábado, 5 de septiembre de 2015

He caminado el atardecer (De "Poemas Anagógicos")





He caminado el atardecer
dejando huellas cargadas de pájaros.
Algunos envejecieron hacia la madrugada. Otros
se marcharon en busca de la isla
 del Preste Juan.

He caminado al atardecer
buscando tus propias huellas
cuando el día amasaba recodos y rostros lejanos
desde el cielo a la grama.

He caminado al atardecer
preguntando por ti a los viajeros. 
Me responden con leyendas antiguas
y voces que se disuelven 
en la llegada de la noche.

La tuya es la muchacha
que guardó una perla en su pezón derecho,
Un monstruo al devorarla,
 se ha convertido en un enorme aljófar
y aguarda su destino
entre un par de montañas. 
Encontrarás tu amada
  en un pliegue del estómago bestial.
Vive contemplando el bello rostro 
en un azul espejo de corales...

Otra vez he caminado descalzo 
los atardeceres. He recorrido
los planos inclinados de los cielos,
cuando abril arroja
praderas brillantes a la noche
y panes calientes a la espesura de los años. 

Ahora
la luna muere, 
                         calla
 y resucita. 

GOCHO VERSOLARI

Ilustración: Luis Royo