martes, 29 de diciembre de 2015

Paseos en el lomo del Dragón de la Mañana







La marea sube y se detiene
un momento antes de tus huellas. La nieve
se entibia y los gusanos del día
se arremolinan, se agrandan,
se ejecutan a sí mismos
cortando el sexto anillo a contar desde la cola.
La nieve
recula y se arrastra, se marcha, regresa. La marea
es una bestia marrón, inmóvil
y recorres descalza el lomo
del dragón de la mañana,
cuando el mar ha subido hasta el límite de los cielos
y pretende empantanar tu sed
con una carga de sirenas muertas.

Ahora desciendes del lomo del dragón;
 el mediodía
te cubre con un manto azul
de inmensidad.

GOCHO VERSOLARI

Ilustración: _mg_2844_web_by_schia025

lunes, 28 de diciembre de 2015

Variación sobre mi paupérrimo corazón



Para que mi corazón se abra al símbolo
tuve que recurrir al cuchillo de carnicero
que mi abuelo guardara en maletas antiguas.

Una noche,
sobre el ara de piedra de mi pecho,
lo abrí a los  pájaros navegadores
que surcaban mis cielos de adentro.
Mi pobre corazón,
vapuleado, llevado, traído, de cerca,
de lejos
transitado por miles de plantas
cuando la tarde llenaba de té las margaritas.

Antes de clavar el cuchillo cubierto de óxido
me miró con sus ojos de siempre
aquellos que se abrieran una tarde
junto al mar, las gaviotas
y las sierpes del día.

Es por tu bien,
dije,
los símbolos
crean vida eterna en cualquier corazón.

El sacrificio
pareció funcionar. Mi corazón robusto,
pasea desde entonces sus atardeceres,
los cielos verdes y las corolas amarillas
 que ornan sus bestiarios.
Mi pobre corazón,
aterido en los remordimientos,
a pesar de los símbolos y de los sacrificios
no suelta las amarras que lo atan
a las bestias sin panes de esta tarde. 
Mi pobre corazón
babeante de amor,
teñido de la profunda tierra, 
espera que lo pisen tus desnudas plantas
 en el levante. 

GOCHO VERSOLARI

Ilustración: "Corazón" por David Julián López

Dios es una ameba




El cuerpo de la amada
es un aullido de alegría
cuando descalza y lenta
 desciende las escalas de los cielos.

Danzará  cuando Venus asome sus uñas
y arrojará blandas aves en las primeras luces.
que treparán desde los pies,
enredando, 
                asfixiando, 
resucitando
en cada gemido, en cada paso
sobre los arreboles de la tierra 

...y tu amada desciende
arrastrando el atardecer con sus tobillos.
 Al verla gritarás:
¡Dios es una ameba
que trepa mi garganta cada noche!

Y añadirás en un susurro:
...Dios, es hora que despiertes,
que te inocules en las tardes 
a través de mis gotas de saliva, 
de los níveos flujos vaginales de la amada;
de las estrellas que se disuelven hora a hora
en tus blancos silencios;
en tu piel.

Ahora la amada está a tu lado,
descalza y blanda como un lecho nuevo; 
la luna se abalanza: 
es una enorme ameba sin resquicios, 
que camina hacia el sol
  

GOCHO VERSOLARI

Ilustración: Carrie Vielle

domingo, 27 de diciembre de 2015

Variaciones sobre una mañana de invierno




El amanecer,
despliega   tiendas en la lejanía.
Un pájaro blanco nos habla del invierno;
pero en esta jornada,
el cielo amamanta níveos tordos,
albos cuervos
y un fragmentado sol
que llega a cada uno de los que recorremos
el sendero de piedras.
El amanecer
me presta los brazos para tomarte
y el sendero se une a tus plantas
como un amante súbito, impetuoso
que anticipará los gritos de la noche
y el salado resonar
de las estrellas.

GOCHO VERSOLARI

Ilustración: castaway_by_solus_photography

LOS OJOS DE LOS ANTIGUOS MUERTOS




Si miras a lo lejos
podrás ver en las estrellas rotas
los ojos de los antiguos muertos
aquellos que se abrían cuando el mundo danzaba
y los horizontes galopaban unos sobre otros
buscando dragones azabaches.
Si miras a lo lejos
podrás ver en el ombligo de la noche
la brecha que separa los mundos
los incontables mundos
que encierra una de tus lágrimas
al contemplar la flor que se desmaya
en el vaso olvidado;
al contemplar el pigmeo desnudo
que se aleja en el tiempo remoto
mientras arroja lanzas al vacío,
cierra sus muertos ojos
y sigue el cabalgar de los silencios
GOCHO VERSOLARI

Ilustración: dark_ritual_by_3dmanip

lunes, 14 de diciembre de 2015

Variaciones sobre el orgasmo que colgamos del cielo de las seis




Un pájaro primero,
después un grito; más tarde
todas las suavidades
atoradas en tu garganta;
 no te dejaban  respirar
y los largos segundos se llenaron de aves
que iban y venían
buscando el calor donde fuera
y algo se congelaba
en medio de los dolores del fuego,
y  las urracas de la noche
tejían los movimientos de tu boca,
las explosiones hacia adentro y hacia afuera
y ese campo caliente, 
          lloroso, 
                         apergaminado,
enredado en las sábanas,
colocando un vértice en tu corazón
y otro en mi sexo.

El cielo de las seis amansó potros
y las iguanas del día
desataron el agua de las nubes,
tu desnudez dormida
 y los glaucos  elixires
del sol.

GOCHO VERSOLARI

Ilustración: Duong Cuoq Dinh

viernes, 11 de diciembre de 2015

Variaciones sobre la siesta desnuda que colgáramos del sueño de una mosca




En esta siesta,
que cuelga del sueño de una mosca azul,
 el alma presiona sus barrotes
y me murmura cosas al oído
y hay imágenes instantáneas de pájaros celestes,
y esa  bruma 
                           y ese atardecer
construidos con mi cuarta costilla
y un viajar
           y un regresar,
                          y un quedarse
y una danza súbita y una aurora que llega.

...y la mosca sueña
y los cientos de ojos
ven fantasías de ciruelos y de pasos lentos
que recorren el vuelo de la luz.

...y la mosca sueña,
 y la vida deja de fragmentarse y de rodar
como una enorme ameba
y se concentra en tu figura descalza
que acaba de llegar y trepa al lecho
para enfrentar la siesta de las cosas.

GOCHO VERSOLARI

Ilustración: kimberly_15_by_spawlphoto

miércoles, 9 de diciembre de 2015

Himno al universo que yace en tus empeines.




Como un arca
tus arcos guardan gente, animales,
cielos y tierras. Los dedos
son timones que buscan el levante
Los talones,
la puerta al cielo verde
que se oculta en lo profundo de la tierra
Cuando pisas
tus plantas hacen que  griten coros de demonios.
La tibieza de tu empeine
eleva mundos al atardecer.

Ahora  llegas cansada;
te recuestas descalza
y apoyas el universo en mi regazo.

GOCHO VERSOLARI

Ilustración: after_the_dance_by_fox2006