sábado, 18 de junio de 2016

La tristeza





La tristeza evita mi mirada.
Es su recurso:
ocultar los ojos la convierte en líquido
y de ese modo podría derramarse
en mi yugular,
en mi vena cava.

Si lograra mirarla con fijeza,
sus defensas caerían;
los habitantes de sus ciudadelas
huirían hacia un crepúsculo perenne.

Si lograra observarla
aunque fuera un momento
podría desarmar los agudos veranos,
exhibir los huesos a la carne del día,
arrimar el sol
a su escarcha constante. Si lo que importa
es el amor que estalla siempre más allá,
más allá;
como la noche aquella,
como tus pasos desnudos y tus palomas
cuando temblaban ateridas
 en el salado viento de la luna.

Ahora
la tristeza gira sobre sí misma
 y se hunde en mi pan.

GOCHO VERSOLARI

jueves, 16 de junio de 2016

Los poetas de Facebook




Armo un cuadro con los azulejos de la tarde,
mientras los poetas de Facebook
se preocupan por las heridas supurantes
de los tallos de las rosas

Ahora cubro de azulejos
 las venas oscuras de la noche
donde el azabache
se mezcla con pigmentos azules
y las huellas de la lejanía
trepan las catedrales del crepúsculo.

Los poetas de facebook
se encargarán de despertar a las dormidas rosas
murmurando en los oídos 
de las espinas.
Menesterosos de aplausos,
esgrimirán el verbo como Moisès la vara
para extraer agua de los cielos marmolados.

Deseo probar el soma. Aunque fuera una gota,
Una partícula del maná del cielo,
una pluma blanca,
leve,
como tu paso descalzo por mi ombligo
cuando los cardenales negros de la madrugada
se precipitan al abismo del dìa.

Los poetas de Facebook
intentan sin lograrlo
esconder las águilas, los cormoranes
que escapan de sus pechos recientes
repletos de estrellas,
de gritos contenidos
y de pan.

Los poetas de Facebook
se alejan, se despiden,
agitando el pañuelo milenario,
como las muchachas en las estaciones
y la vida se hace aùn màs pequeña
y cabe en el corazòn
de una gota de lluvia;
de un relámpago.

En un sueño del sol.


GOCHO VERSOLARI