lunes, 13 de marzo de 2017

La Masa Pútrida del Tiempo (De La Mujer que llevo Dentro)





Camino a la escalera,
mientras aspiro el tufo de los minutos muertos
que se descomponen
en los carámbanos invisibles ; aquellos
que  murmuran recuerdos de la primera aurora,
de los primeros peces que escaparan hacia el mar,
de las moscas primigenias que en sus nacimientos
 soñaran   esta tarde,


La nieve en la puerta de atrás
modela un muñeco con la melancolía
y lo levanta como una silueta trasparente que espera:
alguna vez tendremos que salir;
cuando recorramos unos   pasos,
la voz llegará del bajo vientre
y una deliciosa somnolencia
 agostará el ímpetu del mediodía.

Levanto de pronto la cabeza:
la mujer que llevo dentro me acaricia el rostro;
con un beso rápido entra por mi lengua
y se ajusta a los contornos de mi cuerpo
para ayudarme a enfrentar a los fantasmas.



GOCHO VERSOLARI

Recibe el Sol





"Toda la nieve del mundo cabe en una lágrima"
afirmas mientras cubres tu seno derecho
 un momento antes
que tu pezón se fugue al espectáculo del mundo

"Toda la nieve del mundo cabe en una lágrima..."

Siempre que predicas en la mañana,
el cuarto se llena de muelles,
de gaviotas tardías.

"La nieve prepara un corazón de fuego
que en parte alienta
que en parte quema
huesos, tendones y silencios".


el sol de las diez ilumina el polvo suspendido
y un trozo de azul golpea la celosía.
Y tú sigues hablando de la nieve,
de un mundo cubierto de hielo, de cuchillos;
 en tus ojos,
los fantasmas se separan de las cuencas
y recorren los rígidos carámbanos.


Procuro descubrir con mis labios
el punto helado y ceniciento
en tus recodos,
en tus axilas.
en los amaneceres de tu cuerpo

Después del mediodía mi boca se ha gastado
y tú sigues perdida en los abismos.
El café de la media tarde me sabe a silencio
mientras tu desnudez se desgrana en goterones
y el sol baila una danza en el linóleo.

Abre tu boca;
recibe el trozo de pan de la mañana;
bebe el escorzo de los siglos,
la sal de los milenios.
Preparan su danza las auroras
y los ritos azules se cuelgan de las enredaderas.

Abre tu boca;
derrite las lágrimas heladas.

Recibe el sol.

GOCHO VERSOLARI

De Gallinas, Buitres, Monstruos y Muchachas



El aire de la mañana se llenó de gallinas
rojas,  multicolores. 
Danzaban en el alféizar;
 las motas de polvo
se agitaban al sol

En la noche,
 cuando saliste 
clandestina y descalza rumbo al malecón, 
te siguieron las gallinas;
picoteaban las semillas etéreas,
luminosas
que tus huellas desnudas
 dejaban en la grama


Ahora el silencio se tiende sobre el lago. Las gallinas
se tornaron monstruos de picos tornasoles
que te violan noche a noche;
y al son de tus gemidos 
 relumbran las estrellas

En el rincón del lago
donde se tienden las silentes cabañas,
ejerzo en soledad
el antiguo rito de evocarte:
me tiendo 
para que camines en mi pecho; 
que tus pies blancos y desnudos
atraviesen mi corazón de sur a norte
mientras el sol raya las nubes
con la punta cobriza de su entraña

En la media mañana,
los monstruos te devorarán despacio
como  a una mezcla de comida y cópula.
Te regurgitarán en el atardecer
convertida en  luz errática y real
que vivirá en la tibieza de mi lecho,
mientras las estrellas
 una a una,
vomiten buitres parlanchines,
luminosos;
chamánicas aves brillantes, 
carroñeras
sobre nuestro edredón.

GOCHO VERSOLARI

Preñandola del sol - La mujer que llevo dentro




La mujer que llevo dentro
atraviesa los objetos de su mundo:
robles, sicomoros,
rocas milenarias,
mientras vuelan cucharas y cuchillos
y los eones se desprenden
de un cielo que rebosa sangre.

La mujer que llevo dentro
porta en su frente
 árboles tenues como espectros
y con solo su mirada
  mesas antiguas, relucientes
 se transforman en pan.


La mujer que llevo dentro guarda la memoria
de bestias que forjaran
la acuciante serenidad de las auroras.

Esperaré que se descalce
y que camine  mi esternón.
Como en cada crepúsculo
la alimentará el perfume
de las estrellas primerizas,
del llanto de los robles;
de la saliva de insectos milenarios.

En mitad de la noche
levantará escalas de agua para alcanzar la luna
y un insecto azul entrará por su sexo,
preñándola del sol.

GOCHO VERSOLARI