martes, 2 de mayo de 2017

Un Elefante de Almizcle Amargo






Un elefante de almizcle amargo
descendió del cielo
sobre las flores alineadas de tu casa
Quizá solo viste  una sombra
 anhelante sobre tu jardín
Quizá pensaste en una nube
que cubriera el sol.
Sin embargo
algo hizo que te quitaras los zapatos
para sentir en tus plantas el frescor de la hierba.

Me disolví  en los estremecimientos
del elefante que no dejaba de caer
sobre la tarde minúscula,
llena de lazos y de luces,

Después un viento
despeinó a los perros callejeros
y el atardecer del alma
liberó avispas azules qaue hendieron el crepúsculo.

Descalza
tus pies conocieron sin saberlo
la carne áspera del elefante
que desde entonces
te cuelga cada mañana de su mirada pensativa
mientras gaviotas invisibles escapan de sus orejas
y te llevan al sol.

GOCHO VERSOLARI
Publicar un comentario