martes, 25 de julio de 2017

Del Deseo de los Momios.



Los momios dejan sus corolas
y sus flores, todas,
y logran de ese modo
una saludable desnudez. Algunos
aún muestran dientes firmes
y vientres lisos,
no achicharrados por la obesidad.

Los momios derivan, transmigran
de un árbol a otro árbol,
de una hormiga muerta a una hormiga que vuela
y tú te descalzas para seguirlos
en esta mañana rebosante de almíbar
cuando el sol se prende de los diez destellos
que entraran por tu ventana mientras dormías
y ahora los momios te desean
y en el resto de tu mañana verás manos
separadas del cuerpo
en busca de tus senos 
y el amor de los monstruos te halagará
y se lo contarás a tu amante
y lo verás arrojarse al río turbulento
 mientras sus manos agitan la corriente.

Los momios se detienen hacia el atardecer. Te esperan.

Un perro triste se pasea
por la glauca mirada de las bestias. 

GOCHO VERSOLARI
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