sábado, 25 de noviembre de 2017

Dame la llave



Dame la llave de las tormentas,
la que he perdido en algún recodo. Extraño
esas noches de enero cuajadas de relámpagos,
donde los truenos molían piedras
un poco antes de la aurora.

Dame la llave de los cielos oscuros y andróginos
que guardan el sol en úteros de cuero
y encierran el pan en  médulas de hierro.
Dame la llave y adelgaza el cemento
con el que pretenden atiborrar el cielo.
Antes de tu rigidez,
del azul tumefacto de tus piernas,
dame la llave y escapemos .


Gotea la noche
sobre huérfanos edredones
sobre prados solitarios,
sobre verdes puñales de hierba
y de silencio.

GOCHO VERSOLARI
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