viernes, 22 de diciembre de 2017

Me tomo de tu desnudez para no caer a los abismos.





Cuando en las tardes de invierno
el suelo se disuelve como una gelatina,
me tomo de tu desnudez
para no caer a los abismos

A veces cuelgo de tu vellón; otras
de los pájaros que asoman de tu sexo. Entonces
me remontas hacia la redondez brillante de los astros
y mi piel es la tuya
y preñas mi siolencio
de gritos y maracas
mientras tu cuerpo gira entre los absolutos. 

Tu desnudez,
un lenguaje perdido que una vez
y otra,
me deposita en los pliegues ambarinos de la noche. 

GOCHO VERSOLARI
Publicar un comentario