domingo, 21 de enero de 2018

Nos tomaremos de las plumas del vacío



La vida es un continuo caer;
los abismos
se abren a cada ala
y nos succionan como pichones ávidos
y caemos 
y caemos
Sin saber cómo  regresamos a la cima
y desde allí volvemos a caer...

Te interrumpiste,
me miraste con fijeza,
apoyaste tus pies desnudos en la tierra firme,
conjurando los vértigos
que acompañaba tus palabras. Plumones verdes
emergían de una aurora tersa
y se confundían con tu piel.

Por eso quiero que vivamos
sobre una tierra apisonada; sobre rocas,
lejos de los abismos, de los pájaros
de los gusanos y las sierpes 
que guarda la noche en sus costuras

Rodeaste mi cuello con tus brazos,
apoyaste  las plantas de tus pies
en mis empeines
y me besaste suavemente
mientras los mirlos de la aurora se precipitaban sobre el día
para que la mañana estalle
sin piedad,
sin oclusivas,
sin silencios.

En algún tiempo,
cuando se avive la llama de los kalpas,
me invitarás a caer. 
Jubilosos
nos tomaremos de las plumas del vacío
y la música de las esferas
será una diosa gigantesca
de mirada piadosa,
Sonreirá ante nuestras carcajadas
que al salir de las bocas se convierten en aves
y confontan la noche azul, constante
la noche de las vísceras,

del pan

del tiempo

y de la muerte.

GOCHO VERSOLARI
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