sábado, 6 de enero de 2018

Pequeñas muertes explotan en la taza de la tarde.



Una ventana transparente y tenue
deja entrar las luciérnagas
que construiste con una de tus lágrimas:
la diminuta,
la imperceptible;
tan pequeña
que caben en ella los océanos.

Una ventana trasparente y tenue
deja entrar a los insectos de la noche. 
los que buscan  sueños, 
  catedrales,
para grabar estas antiguas  existencias
en túmulos arcaicos
a los que luego engarzaremos
en cinturas,
esternones y miradas.

Escribirás en ellos con las huellas de tus pies
en un lenguaje tan remoto
que el propio tiempo habrá olvidado su tañir.

No dejes de llover, 
de licuarte en mi sexo,
de  derramarte en los seres que me habitan,
glosólalos al recibirte 
en esta etérea fronda de fluidos
que caen desde el azur.

Una ventana trasparente y tenue
deja pasar pequeñas muertes
que explotan en la taza de la tarde,
la que nos sirve  el cielo 

en la glorieta

 de las tres. 

GOCHO VERSOLARI
Publicar un comentario