sábado, 24 de marzo de 2018

Tu garganta es la madre de todos los abismos




Me detengo en el borde de tu garganta.
luego de haber recorrido
  la noche perpetua
 de tu paladar.

En las sombras
intuyo hondonadas,
 escarpadas paredes;
nidos de águilas y una imagen de ti,
pequeña,
desnuda,
intentando trepar las murallas resbalosas
 de ti misma

Tu garganta es la madre de todos los abismos;
la boca del cielo;
el bostezo del sol. 

La silueta de tu homúnculo se prende del vello de mis piernas
y clava picas y pretende 
llegar hasta mi sexo
mientras tu cuerpo amanece y se inflama
con la lentitud demorada
 de las cosas bellas.

Te invito a arrojarnos a esta, tu garganta,
 a rodar por los picos afilados,
a morir juntos en olvidados valles;
a renacer  en los picos de los cóndores
y atravesar cielos cubiertos de palomas
y llegar a tu sexo, 
solitario, 
incólume,
elevado en un crepúsculo perpetuo
mientras venus destella

sediento

de tu blancura
 y de tu pan. 

GOCHO VERSOLARI
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