sábado, 14 de abril de 2018

Deja que te tome del tobillo




Después usarás tu vestido rojo
mientras las gardenias verdes
escapan por tu ombligo. 

Después
escaparás descalza en la canoa azul
que perteneciera a tu vecino, el anciano, 
la que te diera en pago por esas siestas de amor
en que sembraras de orgasmos
la resolana. 

Después te tomaré en mis brazos,
cuando el gigante del crepúsculo
escupa   peces en el cielo. 
Lenta,
yerta,
esperarás que te resucite 
a fuerza de planos azules. Después
encenderemos una hoguera
´para espantar las bestias invisibles
Beberemos el soma
y hacia la madrugada
cuando los  cuerpos pierdan peso,
 invocaremos las tormentas:
 relámpagos y truenos
volverán  a unirnos a la tierra. Después
un navío cruzará nuestras cabezas
y en un instante
conoceremos la eternidad
mezclada con el tiempo.

Deja que te tome del tobillo
y que agite tu cuerpo para cobrar impulso
deja que te arroje
al mediodía colosal,
a la picante entraña de las siestas
que engendran los días, 
las mañanas,
el centro geométrico,
preciso
del sol. 

GOCHO VERSOLARI
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