domingo, 1 de abril de 2018

El Psiquismo y la sexualidad en la Medicina Tradicional China



El psiquismo en la MTC

Introducción y aclaraciones.


El  presente artículo es una exposición de los supuestos básicos del psiquismo a la luz de una tradición extremo oriental. Es  la base que   permitirá  realizar a continuación un estudio crítico del Psicoanálisis, tanto el pensamiento original de Freud como sus continuadores, especialmente Carl Jung. Este texto serviría como punto de referencia acerca de cómo se caracterizaba el psiquismo hace aproximadamente cinco mil años, es decir en una época donde aún permanecían presentes en términos de la historia y la cultura, rasgos propios de lo que fuera la tradición primordial común a la humanidad.
Este artículo se basa por un lado en la formulación teórica de Giovanni Maciocia, cuyo ensayo “Shen y Hun” ofrezco al final del presente texto para quien quiera profundizar los conceptos aquí vertidos.
Para evitar confusiones, preciso y lo reiteraré a lo largo del artículo   que los términos chinos utilizados no tienen ningún equivalente con las religiones o cosmovisiones que conocemos en la actualidad, ya sean orientales u occidentales. Anteriores al budismo y aún al sintoísmo, a lo sumo son los confucianos y los taoístas los más indicados para exhumar sus mensajes, ya que si bien sus desarrollos son de una época posterior, las nociones se remontan a tiempos inmemoriales. 
En relación con lo anterior, dice Giovanni Maciocia:

Debemos tener en cuenta que la “negación del Yo” Taoísta no puede estar más alejada de la negación Cristiana y del castigo del yo y del cuerpo. En la religión Cristiana el yo y el cuerpo eran vistos como una tentación peligrosa que debería mantenerse alejada del alma. Ninguna de las tres religiones (o más bien filosofías) de China (Budismo, Confucianismo y Taoísmo) tienen concepto alguno de “culpa”.


Esquema del psiquismo según la Medicina Tradicional.
La tradición china  divide  el psiquismo en cinco dimensiones, a saber: el alma etérica (hún – ), el alma corpórea ( – ), la mente-espíritu (shén – ), el intelecto ( – ) y el poder del deseo o la voluntad (zhì – ). En palabras de la terapeuta Sandra Jiménez, No hay una correspondencia unívoca entre estos aspectos psíquicos orientales y otros occidentales. 
Para más precisión, cada uno de los psiquismos mencionados se corresponde con un un reino, es decir la conjunción de un órgano (Ying)  y una entraña  (Yang) de acuerdo a la siguiente lista:
Hun el Alma Etérica. Corresponde al reino madera, como órgano al hígado y como entraña la vesícula biliar. Su emoción predominante es la decisión; cuando el órgano está desequilibrado, se transforma en ira. A su vez es uno de los aspectos que desarrollaré a continuación, ya que es lo más parecido al inconsciente de Freud.
el alma corpórea. Corresponde al reino Metal y como órgano al pulmón. Regula el recuerdo, tanto en la evocación como en el aprovechamiento de la experiencia y cuando se muestra desequilibrado genera melancolía.
Shen: La Mente-espíritu, que corresponde al elemento fuego y se halla ubicado en el Corazón siendo su entraña el intestino delgado. En condiciones normales, la emoción que lo caracteriza es la alegría. Cuando se halla en desequilibrio, la misma se convierte en tristeza. Para los chinos de la época primordial, la mente no se vinculaba al cerebro, sino al corazón. El mismo sería el asiento de todas las funciones de la conciencia y de lo que Freud llamaría el yo y el “super yo”, este último vinculado a los objetivos relacionados con la moral y el deber ser. Haré un estudio especial de este psiquismo en el presente artículo.
Yi: El intelecto. Corresponde al elemento tierra, y en los órganos al bazo y como entraña el estómago. Controla el pensamiento reflexivo, y en desarmonía se traduce en obsesión
Zhi: el poder del deseo y la voluntad. Corresponde al elemento agua; el órgano es el riñón y la entraña es la vejiga. Deseo, voluntad, entusiasmo, son las emociones predominantes, pero cuando se alteran se transforman en miedo. Es aquí donde también se genera el deseo  sexual y la potencia de la libido.
El mecanismo del traslado de las emociones es la circulación de la sangre: la misma cambia al recorrer los órganos que generan el psiquismo, y llevan este cuerpo emocional al corazón, quien con su carácter de mente consciente las procesa y expresa.
El psiquismo es clave en la Medicina Tradicional China. El So Wen, uno de los tratados milenarios, comienza afirmando que “toda enfermedad entra por el Shen del paciente”. Aquí preciso que por un lado la totalidad de los psiquismos constituyen la estructura psíquica de la persona y se la llama Shen. También se llama Shen al psiquismo específico del corazón. Un terapeuta debiera establecer en un paciente la relación entre Shen y Hun, como lo describiré a continuación, pero sin descuidar los restantes tres aspectos de la mente, así como el carácter del síndrome, las características del pulso y otros elementos que le permitan llegar a un diagnóstico.
El Shen considerado como la suma de los cinco psiquismos, forma lo que se llama en MTC uno de los tres tesoros. Los otros son: el Jing o esencia y el Qi o soplo. Dicen los antiguos textos  que para que exista plena salud, El Jing debe estar en saturación, el Qi debe ser suficiente, y el Shen próspero y bien nutrido.[1]

El Shen   se reconoce por el brillo que presenta la persona, en especial en el rostro: ojos, tez, labios. Un médico experimentado puede hacer un diagnóstico basado en la intensidad de este brillo.




Shen
 
Giovanni Maciocia en el trabajo mencionado más arriba, realiza la exégesis de los antiguos textos desde un punto de vista tradicional. En su artículo Shen y Hun, hace un desarrollo amplio del concepto Shen, al que suele traducirse por mente, pero que, en realidad, como ocurre con la mayoría de los términos chinos las acepciones se suman una con otra.
En el Canon de Medicina Interna del Emperador Amarillo, Huángdì Nèijīng, la palabra Shén hace referencia a dos aspectos; principalmente:

·        Indica la actividad de pensamiento, consciencia, interiorización, memoria… Todos ellos dependen del Corazón.
·        Como lo explicaba más arriba, Indica la esfera total de los 5 aspectos mentales, emocionales y espirituales del ser humano.


·        En cuanto al ideograma, , la parte de la izquierda, es una contracción o modificación del carácter , shì, que significa “mostrar” o “revelar“. En su origen más antiguo eran los presagios o signos de los deseos celestiales: las dos líneas superiores son la forma antigua de “superior”, “encima”, “alto” (shàng, ), y las tres líneas verticales representan lo que cuelga del cielo: el sol, la luna y las estrellas. Como radical, -shì casi siempre está relacionado con rituales, ceremonias u oraciones.
·        La parte de la derecha, , shēn, es el que le da a la palabra su pronunciación. Además, significa expresarafirmarextender, y la “9ª rama celeste” (en este vídeo se explica la evolución del carácter desde su forma más primitiva). Se verá que esta forma primitiva se refería a la presencia de rayos y truenos. Recuérdese al respecto los trabajos de Guénon, de Mircea Eliade y en especial de Aukanaw acerca del vínculo entre el rayo, el trueno y las rocas. El shen humano, es decir la conciencia a quien se denomina “El emperador” es la figura del dios celeste como prolongación y presencia en la conciencia humana. [2]

El Língshūjīng (“Eje espiritual“), uno de los libros antiguos de la medicina china, dice en el capítulo 71: “El Corazon […] es la residencia de la Mente“. Según la tradición médica china, una de las principales funciones del Corazón es alojar la Mente. De este modo, la Mente – Shén, es responsable del pensamiento, la memoria, la consciencia, la interiorización y el autoconocimiento, la capacidad cognitiva, los sueños, la inteligencia, el deseo y las ideas. Todas estas actividades mentales, que en occidente asociamos con la cabeza, según la tradición china se rigen por el Corazón. Incluso los caracteres chinos para pensamiento ( – ), pensar ( –  xiǎng) y pensativo ( – ) tienen todos la raíz del caracter que significa corazón ( – xīn).
El Shen es el emperador, quien representa el cielo y su incesante movimiento. Es quien pone orden, clasifica los contenidos que llegan del Hun y los distribuye de acuerdo a las necesidades del cuerpo.

Funciones del Shen (según Maciocia)

Transcribo la síntesis que hace el autor italiano acerca de las principales funciones del Shen:
• Forma la vida (junto con el Po) mediante la unión del Jing de los padres •

Permite al individuo ser consciente de su Yo

• Permite la cohesión de varias partes de nuestra psique y emociones

• Nos define como individuos, nos da un sentido del Yo

• Siente y juzga las emociones

• Es responsable de percepciones, sentimientos y sentidos (con el Po)

• Es responsable de pensar, memoria, inteligencia, sabiduría, ideas

• Determina la consciencia (ser consciente)

• Permite el “insight” y sentido del Yo

• Es responsable de la cognición
• Es responsable de relacionarse con los otros (shen = estirar, extender, proyectos hacia fuera)
• Controla el sueño

• Gobierna los sentidos (vista, oído, olfato, gusto)

En síntesis, y simplificando, Shen es la función del corazón por la cual se establece el yo como aglutinador de los contenidos psíquicos, en especial los que llegan de Hun a través de su movimiento ascendente. De algún modo, el Shen como sinónimo de conciencia es quien en el cuerpo se ocupa de procesar esta fuerza caótica que proviene del Hun, equiparable con toda la distancia y los reparos posibles al inconsciente de Freud.

Hun


Curiosamente, esta dimensión psíquica del ser humano, que depende del elemento madera y que corresponde al hígado, es el más volátil de todos los psiquismos, por lo que se conoce como Alma Etérica.
El ideograma consta en la parte izquierda del símbolo que designa las nubes, mientras en la derecha el mismo de nombre gui, hace referencia a un fantasma, un alma, un espíritu, una fuerza anímica completamente separada de lo material. Entraría en el cuerpo justo después de nacer y en la muerte ascendería al cielo, tiān – . Reitero que sería erróneo atribuir este movimiento al posterior desarrollo cristiano del alma. Más precisamente no tiene nada que ver una cosa con la otra: el cielo de los chinos no es el cielo cristiano, sino la expresión del Yang o movimiento universal, representado en el emperador, que en el cuerpo humano corresponde al Shen. Las dimensiones del cuerpo incluyen elementos que corresponde a la materia, que se puede medir, y aquellos que son incorpóreas y que se engloban en el reino de lo cualitativo.
El Hun gobierna el inconsciente, es decir que sobrevuela lo caótico que a su vez es el medio en el que se mueve. Es responsable tanto de lo instintivo como de los sueños, y cuando los libros antiguos describen los mismos, se refieren tanto a la actividad onírica como a los objetivos que definen la diaria actividad. Es de destacar que estos objetivos se generan con una actividad específica del Hun que es la ensoñación, esa intuición que nos permite ver aquello que debemos realizar.

Otra de las tareas del Hun, que estaría también vinculada al inconsciente freudiano, es la administración de las emociones. El hígado las envía al corazón para que las mismas se expresen. Los textos milenarios de la antigüedad china afirman que si estas emociones quedan contenidas (reprimidas) durante mucho tiempo, terminan dañando la salud, de modo que es necesario expresarlas, manifestarlas, que conozcan la luz. [3]

El Hun está relacionado con el arte y la creatividad, de modo que podríamos afirmar que la belleza proviene del hígado. Maciocia en su ensayo, hace la siguiente observación: los occidentales creamos con los contenidos que aporta el Hun, mientras que los orientales lo hacen desde el Hun y desde el Shen, con lo que se mantiene el equilibrio. Es por esto que, en Occidente, los artistas están vinculados casi siempre al desequilibrio, más específicamente a la llamada depresión bipolar.   Maciocia completa la cita afirmando que “aquello que les permite crear a la vez los vuelve locos”.

Al respecto citaré la novela La Naranja Mecánica de Anthony Burgess, llevada al cine por Stanley Kubrik. Se recordará que el personaje gozaba estéticamente  con la Novena Sinfonía de Beethoven, pero a la vez esta experiencia estética estaba vinculada a su actividad como pandillero, en la que cometía gran cantidad de crímenes y delitos. Al reprogramarlo, generando reflejos condicionados por los cuales se insuflaba rechazo a toda acción violenta, el personaje siente la misma aversión por la música de Beethoven. Esto implica que se ha manipulado su Hun.

El Hun sólo se puede concebir desde el movimiento, mientras que el Shen implica una predominante estabilidad. El corazón es el emperador, aquel que ordena, distribuye, el representante del cielo que se mueve con la influencia del hun y que lleva a la práctica sueños, objetivos, distintas formas de realización que le son propuestas.
MOVIMIENTOS DEL HUN

El Hun provee de movimiento a la psique de varias maneras:
-movimiento del alma fuera del cuerpo como cuando soñamos
-movimiento en la vida de la persona bajo forma de sueños e ideas
-movimiento hacia los otros en relaciones humanas
-movimiento en cuanto a planes, proyectos, visión
-movimiento en cuanto a creatividad, inspiración
Un movimiento excesivo del Hun puede causar comportamiento maniaco mientras que un movimiento completo hacia fuera de la psique puede resultar en patología mental



Relaciones entre Shen y Hun.

Quienes aborden el ensayo de Maciocia sobre Shen y Hun deberán saltear las indicaciones clínicas acerca de puntos de aplicaciones, síndromes y otros términos técnicos. No son muchos y el autor se detiene en los aspectos filosóficos de los conceptos. Es interesante el esquema que plantea en el que establece a través de una línea ondulada la relación entre Shen y Hun. Reitero: el Hun asciende hacia el Shen, quien a su vez toma la inspiración del alma etérea y la convierte en objetivos precisos. Este esquema baja al Hun, quien genera nuevas propuestas que ascienden y así sucesivamente.

Esquema de relación normal entre Shen y Hun:





A su vez, cuando el flujo de Hun es pobre y el Shen es excesivo, se produce en el individuo un cuadro de depresión. A la inversa, cuando el Hun afluye por demás y el Shen es débil, se presenta la manía. Ambos casos están reflejados en estos esquemas:

El origen de la sexualidad.

Para Freud la sexualidad es la base de su noción de inconsciente. En el caso de la MTC a la dupla Shen-Hun debe agregarse el Zhi, es decir la energía que proviene del elemento agua, del riñón y que es donde se genera la pulsión de la libido. El Hun la convierte en representaciones y de allí la envía al Shen con lo que quedaría configurado el deseo sexual y las posibilidades de satisfacerlo. En el área del Hun que es donde se elaboran las representaciones, la sexualidad se rodea de contenidos imaginativos y en el caso de la medicina china, no necesariamente está ligada al área de poder. No se traduce necesariamente en los planos fisiológicos que nos provee la pornografía convencional, separada de un marco de realización Trimúndica, sino que hay un ambiente, un clima, detalles que llevan a incrementar la libido.

La sexualidad en el Hun no se separa de la imaginación, del impulso artístico. Se brinda como un paquete completo, inseparable [4] El ejemplo más claro es el del estudiante de medicina convencional. En la anatomía convencional estudia nervios músculos y huesos por separado, pero cuando abre su primer cadáver, descubre que todo se muestra a la vez, que los músculos y los nervios por ejemplo están imbricados de tal modo que no es posible separarlos como se lo hace en el estudio teórico. Lo mismo ocurre con las sustancias médicas que se extraen de las plantas. Todo herborista sabe que una alcoholatura o una hidrolatura posee todas las propiedades de la planta además del principio activo destinado a calmar una dolencia. Los nutrientes que la hierba posee, y su energía, forman una envoltura que garantiza una acción más completa. Para ampliar el ejemplo, no es lo mismo tomar un preparado de la corteza de sauce, que consumir una aspirina. El primero reduce los efectos irritativos del estómago por ejemplo, y garantiza una acción más completa sobre el dolor.
Del mismo modo, el impulso sexual que llega del Zhi es matizado y convertido en creación en el Hun y finalmente el Shen se encarga de encontrar la forma de llevarlo a la práctica. No se separa del enamoramiento, la pasión, la devoción  y la expresión artística. Todo se da en el mismo “paquete” y desde el punto de vista de la triple interacción, base de todo ritual y de la Realización Trimúndica [5]
La sexualidad freudiana difiere en forma total de esta concepción. Freud parte de la pornografía difundida clandestinamente y en una cantidad superior a la de épocas anteriores por la cultura victoriana a la que pertenecía. Esta pornografía tiene la peculiaridad de concretar   la separación entre el sexo fisiológico y el sexo connotativo. Es decir si bien las representaciones eróticas habían existido desde la antigüedad, la connotación de las mismas estaba dada por la cultura mítica en la que el hombre estaba sumido. Los libros o representaciones que establecían técnicas sexuales acompañadas de grabados, unían lo artístico y lo mítico al sexo y no podían concebir una sexualidad separada de estas conexiones. El sexo era a la vez en muchas culturas la incorporación a formas de iniciación y esto se encuentra en textos tradicionales como el Ananga Ranga, el Kama Sutra o el Su  Nu Jing, lo mismo que en la Grecia clásica correspondía al Orfismo y a las prácticas sexuales en las que se separaba el sexo vinculado a la procreación del sexo relacionado a la sabiduría, como el que practicaban las hetairas de Asia Menor o las comunidades lésbicas como la de Safo.  

Es así como en la MTC el impulso que arranca del riñón, llega al Hun del hígado, dimensión en la que se elaboran los mitos, las ensoñaciones; la comprensión del misterio de la existencia. Es allí donde según la característica del sujeto, el sexo se edifica como un Artefacto Mítico ritual que hunde sus raíces en lo corporal y que es puesto en práctica por el Shen. En otras palabras, desde este punto de vista tradicional, la sexualidad excede ampliamente sus fines procreativos. Es en el Hun donde se elaboran lo que se ha dado en llamar las parafilias, es decir aquellas inclinaciones que precisamente no tienen que ver con la exclusiva finalidad de engendrar que el esquema eclesial asigna a la sexualidad. Constituyen la dimensión creativa e iniciática del sexo que para nuestra cultura (y la de Freud, por supuesto), resulta casi por completo extraña.
Es  en la época de Freud donde al amparo de la cultura victoriana se engendra la poderosa ética protestante basada en  la hipertrofia de la prosperidad material junto a una fuerte represión sexual. A esto se sumaba la culminación de la revolución industrial y el avance de la política de mercado. La fuerte represión, hacía que las imágenes altamente eróticas, generadas por el reciente descubrimiento de la fotografía, se difundieran a grupos cada vez mayores. Erotismo genital, precursor de los planos fisiológicos y de la estética ginecológica de la revista Hussler. Los esquemas de Freud acerca de un sexo centrado en lo genital, presente en el inconsciente, es un planteo equívoco, que no responde a la realidad.
El sexo tradicional.
Freud parte del sexo masculino como básico. La sexualidad femenina que él descubre permanece sometida a la libido del hombre. Su mérito consiste en señalarla, pero desde el punto de vista tradicional del Shen y el Hun, la realidad es otra. Como señalaba más arriba el Hun recibe la fuerza básica  del Zhin y a partir de allí, segrega sobre ella un cúmulo de representaciones, todas ellas dotadas de fuerza y muchas de las cuales no están directamente centradas en representaciones genitales o sexuales, como podrían ser caricias o siluetas desnudas. El ensueño, la divagación es lo que va estableciendo el deseo 
Esto ocurre tanto en hombres como en mujeres, sólo que en la sociedad patriarcal el hombre que siente deseo, procura satisfacerlo con rapidez: ansiedad orgásmica; penetración apresurada y eyaculación. Muchas veces se desconoce o no se tiene en cuenta la sexualidad de su pareja femenina  que requiere de un mayor tiempo de madurez. En muchos casos estos preliminares son tomados por el hombre como un mal necesario. Quiere sumergirse cuanto antes en esa excitación ansiosa  . Se trata de un sexo, en el que el contexto mítico está dado por una convicción de que el poder lo tiene el hombre y que la eyaculación es una expresión de este. Más arriba hablo de ansiedad orgásmica, pero en este contexto suelen darse eyaculaciones sin orgasmo, sin que el hombre perciba el goce profundo y se demore en él, tal como lo hace la sexualidad de la mujer.
  El contexto de la expresión erótica en la antigüedad era el intento de explicar y entender el sentido del mundo. Para los griegos, por ejemplo, debía entenderse como un intento de prolongar las inquietudes filosóficas por vías míticas. El mito de Orfeo, al que acabo de hacer referencia,  está cargado de claves eróticas de carácter iniciático  donde se resaltan formas no convencionales de sexo, desde la necrofilia hasta la pederastia. Con respecto a esta los griegos la practicaban adjudicando a Orfeo su inicio. Sólo que en el contexto de la cultura, donde se encontraba en el hecho sexual la base el soporte de una realización Trimúndica, donde el evento era aprobado y deseado por la cultura, las consecuencias para los jóvenes griegos no eran  en absoluto  devastadoras, como lo constituyen esas prácticas realizadas en la actualidad.

Hun y Psicoanálisis:
En otros dos artículos desarrollaré como lo señalara más arriba, la crítica completa al psicoanálisis. En los párrafos anteriores me he referido a algunos detalles vinculados a la sexualidad y el inconsciente como parte de esclarecer los conceptos, en especial el de Hun.

Volviendo a Maciocia, el autor italiano además de vincular  el psiquismo del hígado con el inconsciente,   lo refiere a la psicología de Jung, más precisamente a los conceptos de “Ánima” y Ánimus” siendo la primera la expresión arquetípica primaria  femenina presente en el inconsciente y el segundo la expresión arquetípica primaria masculina.

De este modo, identifica al Hun con el ánima y al Shen con el ánimus, es decir femenino y masculino respectivamente. Señala también Maciocia que de acuerdo a las últimas investigaciones, todos disponemos de ánima y ánimus sin importar el sexo físico. De este modo, el sexo biológico no sería un condicionante, sino un arquetipo dual con un movimiento pendular entre sus dos polaridades.

Aplicaciones del Shen y el Hun. Conclusiones según la teoría tradicional.
Una sociedad hierológica, por lo general comprende ambos aspectos traspuestos al tejido cultural e institucional. En términos generales, la función del sacerdote que en muchos casos se identifica además con el jefe político, debiera ser la expresión del Shen. En tanto, aquel que mantiene la salud y abre puertas a la iniciación, se identifica con la figura del chamán, el brujo, el médico; el que tiene abiertas las puertas del inframundo para descender a él cuando sea necesario. El que conoce y traspone todos los límites del mundo.  Representa al Hun y su movimiento ascendente.

Es así que el sacerdote o jefe político, es el encargado de explicar, de traducir en acciones concretas para el resto de la comunidad aquello que aporta el shamán. Del mismo modo, del Hun surge la capacidad de transformar la tradición en forma permanente. Esta exigencia se explica por la razón de que la naturaleza del mundo es el cambio. Esto no es consecuencia del pecado ni de una situación anormal. El movimiento incesante, el “samsara” budista, es la contracara de la inmutabilidad y la inefabilidad de la tradición. El Hun, colectivo, en su movimiento incesante, es el que está capacitado para encontrar a través del shamán las formas que la tradición asume y por las cuales se despierta la pasión de las nuevas generaciones. Al respecto, el lector recordará la frase acuñada por el gatopardismo: “Hacer que las cosas cambien para que sigan como están”. Esta frase se refiere al falso aggiornamiento que realiza por ejemplo la iglesia de Roma, con algunos cambios en las costumbres del sacerdote luego del Concilio Vaticano II. Se trata de modificar lo superficial para mantener las estructuras del poder. [6]

Maciocia afirma que cuando hay un exceso de Shen, el correlato clínico es la depresión. En cambio, cuando hay un exceso de Hun, el resultado es la manía. En los casos en que una sociedad sufra la rebelión de la clase sacerdotal, es decir que el Shen se hipertrofie los resultados son los siguientes:
-        Descalifica y anula de inmediato las actividades shamánicas. Es cuando se prohíben las artes adivinatorias en todas sus formas; cuando se persigue a quienes representan el Hun en la sociedad.
-        Se privilegia con exclusividad una deidad solar: Amaterasu en el Shinto, el Inti Rayni entre los incas y el Dios cristiano.
-        Se divide el cosmos en forma tajante entre una entidad demoníaca opuesta a una entidad divina. Se cambia el inframundo por el infierno y todo el que tenga contacto con el mismo, será considerado anatema.
-        Se levantan murallas internas y externas. Fuera de las mismas se encuentra lo abyecto [7]
-        La meditación y la actividad religiosa interior son reguladas exclusivamente por los sacerdotes quienes la vuelcan en la piedra y consideran que eso es lo que se debe adorar. Al respecto quedan como testimonio los enormes monumentos de la cultura del Cuzco y las catedrales levantadas en la Edad Media.
2)     Este proceso al que hice referencia en artículos anteriores, se manifiesta en una dimensión histórica en Occidente, como la persecución a las brujas. Entre 1450 a 1750, la iglesia romana llega a su punto máximo en la hipertrofia del Shen. El dogma como muralla interior se afianza y se prohíbe todo intento de renovar o adaptar la tradición, que debía permanecer fija en su forma externa. Este  exceso de Shen en las estructuras de una sociedad, va acompañado de un despotismo ejercido por la casta sacerdotal y política. En estos casos, los príncipes por inspiración de la iglesia. El resultado es que en esos siglos, se elimina toda la dimensión chamánica de Europa. Las antiguas tradiciones celtas, vinculadas a la tradición primordial, arden en las hogueras que se encienden sin límites en el continente. Es a partir de este esquema rígido y excluyente, que advienen los males en la sociedad contemporánea, al impedir que haya un movimiento fluido por parte del Hun. Los sobrevivientes de la guerra contra el chamanismo occidental son perseguidos, estigmatizados y desacreditados hasta el día de hoy.
3)     La sexualidad femenina y la masculina.
Está claro que, de acuerdo con lo que señalamos y desde el punto de vista arquetípico, el Hun tiene características femeninas mientras que el Shen posee rasgos masculinos. La receptividad, la ensoñación, son características propias del Hun y se trasladan a la sexualidad cuando se produce la intervención del Zhi, es decir la enegía del riñón.

En contrario puede decirse que la sexualidad masculina se muestra explosiva, rápida, frontal. Que carece de la capacidad de soñar, de gozar con los símbolos. Esto es falso. La sexualidad base de la humanidad es la femenina. Es la que establece el modelo de la sexualidad humana. La actividad libidinal del hombre, en cambio, está deformada por cuestiones culturales, por lo que se ha establecido que debe ser el comportamiento de un hombre en esas circunstancias. La sociedad patriarcal lo vincula al consumo de alcohol y al hecho de tener muchas mujeres. No es importante satisfacerlas. Simplemente poseerlas; y la penetración y la eyaculación se convierten en formas de efectivizar este poder. La sexualidad de la mujer o se niega, o permanece como una serie de actitudes vagamente poéticas que frente a la capacidad decisoria del hombre, se convierten en risibles.

La invasión de los pueblos arios o indoeuropeos, fue la que habría terminado con la espiritualidad femenina. Desde entonces a la mujer se la ha descalificado y sometido para evitar que vuelva a ejercer su poder. Sobre todo se niega su sexualidad, que no es otra cosa que negar el principio de toda sexualidad. Ya Roma establece los fundamentos  de la patriarcalidad, y los trasmite al mundo en especial a través de la iglesia católica.

El Su Nu Jing, otro de los tratados milenarios establece el comportamiento del hombre en cuanto a separar su eyaculación del orgasmo. Encontrar la sensación de cima, y procurar permanecer en la misma el mayor tiempo posible. De este modo, la sexualidad masculina tendría las características que le brinda el Hun, y por la prolongación y repetición de los orgasmos, se aproximaría a la sexualidad femenina.  Esto es importante desde el punto de vista iniciático, en el que la sexualidad teñida de machismo es una descalificación para lograr la realización Trimúndica.



4)     El mito de los gemelos. El advenimiento del dios.
·        Las implicancias del Shen y el Hun son muchas. En sucesivos artículos las iré brindando. Baste decir para terminar que las mismas dimensiones se relacionan con el llamado mito de los gemelos. El mismo atraviesa el mundo desde el extremo oriente hasta América y se refiere a la pareja de gemelos que son capaces de bajar al inframundo, que establecen luchas de carácter cósmico y finalmente triunfan sobre la muerte.
Las características de cada uno de ellos están también muy precisadas. Uno es práctico, amante de los viajes, y de las aventuras. El otro tiende a ser contemplativo y a permanecer inmóvil en un sitio. Cuando se narra el mito desde un punto de vista sacerdotal, el gemelo relativamente pasivo es descripto como inútil o al menos no se precisa bien su cualidad.[8] Son los relatos chamánicos como el Popol Vuh los que establecen en forma adecuada las características de ambos gemelos.
Llamaré a la saga donde aparecen gemelos, tanto en oriente como en occidente, Artefacto mítico gemelar. Se intenta con esto expresar la dualidad básica del hombre entre el Shen y el Hun. Yendo a la mítica actual,   los gemelos aparecen recreados en la novela de Hermann Hesse “Narciso y Goldmundo”.   Goldmundo representa el gemelo “activo”, quien recorre el mundo y vive múltiples aventuras, mientras Narciso, monje en un convento permanece recluido en el mismo. Goldmundo se destaca por su carácter artístico y su movilidad constante mientras Narciso desarrolla la intuición que se muestra como la capacidad de conocer profundamente a las personas. Uno elige los viajes, mientras el otro se decide por la vida de contemplación.  Es sobre el final de la novela que ambos amigos se encuentran y surge la brillante conclusión.
Todo artefacto mítico gemelar intenta  representar el Hun y el Shen, siendo el primero expresado por el polo gemelar contemplativo mientras que al  Shen lo define  el polo gemelar activo. En cierto momento, en el interior del buscador se produce la hierogamia, es decir la unión entre ambos polos. Estrictamente hablando, no hay una unión de elementos separados, sino que se produce una toma de conciencia acerca delo que siempre permaneció unido. Percibimos el Shen y el Hun como disociados desde un enfoque separativo. En Medicina Tradicional China sirve para establecer esquemas terapéuticos algunas de cuyas expresiones son los diagramas ondulados de Maciocia que transcribo más arriba.   Ambos movimientos del psiquismo, se unen en cierto momento en una hierogamia. Es difícil precisar el instante en que esto ocurre. Puede vivirse   como una fantasía sexual particular, aunque el enfoque represivo de la cultura, que separa la sexualidad de la espiritualidad, no permita establecer el conjunto de relaciones entre lo espiritual y lo sexual. Al  producirse esta hierogamia, es decir la unión entre el Shen y el Hun, surge el dios, entendiendo por tal la conciencia unificada, aquello que estaba desde antes y que por razones prácticas de interacción con el afuera, se manifestara como dualidad.
Cabe aclarar que el proceso no se cumple  una sola vez, sino que el shen y el hun luego de eta unión vuelvan a manifestarse, es decir que la armonía de la que surge el dios no es estática. Son muchas las veces en la vida en que la hierogamia se repite, surge el dios y todos los elementos regresan al caos para repetir el proceso en un nivel superior. Tema complicado, con muchas implicancias, sobre el que volveré en futuros artículos. Baste decir  que en el sexo sincrónico, es decir el que se desarrolla interiormente, el que no se expresa hacia afuera y se establece entre distintas instancias   que forman la personalidad, el buscador deber reconocer y desarrollar sus propias parafilias: aquellas tendencias de la libido que no están orientadas  a la procreación. Son particularmente valiosas en el objetivo de concretar la realización Trimúndica.









[1] Según antiguas expresiones míticas, teniendo una salud en perfecta armonía, la iluminación debiera surgir  con espontaneidad, como la principal función de la vida.
[2] Cabe añadir que esta presencia necesaria del dios celeste forma parte de la manifestación de nuestra realidad, cuando se halla sometida a sus funciones propias. El dios interior es el único válido para la tradición. En la medida en que se enajene, ubicándolo fuera del hombre, terminará desarrollando su aspecto tenebroso y será una fuente de dominación.
[3] He aquí otra coincidencia del Psicoanálisis (en términos generales) con algunos detalles de la tradición en la medida en que describe el psiquismo.
[4] Es de destacar que en casi todo oriente se permiten aunque en un plano absolutamente privado, las tendencias homosexuales, así como todo tipo de parafilia. En la China clásica, la homosexualidad femenina era algo perfectamente permitido, salvo que se tratara de dinastías o de regiones donde predominara el confucionismo. Para éste, la mujer estaba supeditada a las figuras masculinas, de su padre, su esposo o su hijo mayor, y no debía apartarse de sus deberes. Se comenta que las monjas budistas eran las encargadas de introducir los jugueteos sexuales que distraían a las damas de un harem, por ejemplo, en medio de todas las horas de inactividad que debían transcurrir.
[5] De allí que la sexualidad sea el soporte ritual más poderoso.
[6] En este sentido sería necesario entender qué es la conciencia del centro tradicional en una sociedad hierológica: se trata de una realidad de la que todos participan pero que ninguno puede expresar en sí misma porque de hacerlo la traicionaría. Es lo que dice el Tao Te King: El Tao que se nombra no es el Tao verdadero… En dicha sociedad el chamán es el encargado de expresar esta realidad en términos simbólicos. Por otro lado la conciencia del centro se tiene sólo si se pertenece a dicha sociedad o si se ha vivido en la misma un tiempo suficiente para percibirlo a través de las actividades cotidiana y de los artefactos que en la misma sirven a la vida.
[7] Empleo esta expresión en el mismo sentido en que la usa Judith Butler cuando se refiere a todos los que se atreven a cuestionar la performance obligatoria de la que surge la sexualidad convencional. El término en su etimología significa ser lanzado fuera de los límites´, es decir arrojado más allá de la muralla. En la década de los sesenta, la sociología caracterizaba de este modo a la sociedad estadounidense: colocaba en el margen lo abyecto, representado en ese entonces por los hippies y los homeless. Actualmente se produce la misma actitud con los latinos, es decir los descendientes de los aztecas y los mayas, que debieran permanecer al otro lado del muro que piensa levantar el presidente. Cabe señalar que, en su momento, y siguiendo una pauta de la tradición primordial, Jesús se volcó a lo abyecto de la época: samaritanos, desvalidos; toda la población que se alojaba en la Galilea histórica.
[8] Es el caso de Rómulo y Remo o de Caín y Abel, sagas míticas de gemelos tomadas en el contexto sacerdotal. Estos relatos resaltan el papel del  gemelo activo, y aún cuando en el caso bíblico se produzca el castigo divino de Caín, sobre Abel es poco lo que se dice. Herbert Von Rad establece una de las  etimologías hebreas del nombre como “naderías”. Este gemelo relativamente pasivo, es quien en realidad registra el mayor grado de actividad. Es  el contemplativo y chamánico. Desarrolla la poesía y diferentes formas de adivinación, como el tema de la ornitomancia en el caso de Remo y es el creador de diversos Artefactos Míticos.

GOCHO VERSOLARI

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01-abr-2018 11:14 UTC

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